Chano Moreno Charpentier sigue recorriendo programas para contar su dramática historia de adicciones y excesos, y esta vez le tocó hacerlo en Morfi, todos a la mesa, en un mano a mano con Gerardo Rozín.
Con un look canchero, con el que de alguna forma intentó tapar su desmejorado estado, respondió cada una de las preguntas del conductor haciendo increíbles declaraciones sobre su lucha contra las drogas. “Quiero estar limpio y por momentos no. Por eso la ciencia no lo entiende”, expresó el ex líder de Tan Biónica sobre su tratamiento, y continuó diciendo: “Encontré a una persona que me ayuda a parar de consumir... Por momentos paro”.
Según sus propias declaraciones, actualmente lleva una vida solitaria producto de su grave problema. “Es bastante solitaria la vida de la falopa, por eso es tan peligrosa. No se la recomiendo a nadie. Para mí es una basura”, expresó.
En ese momento, el anfitrión le preguntó: “¿Realmente querés salir o sos de esos que dicen ‘la vida es la obra’...?”, a lo que Chano respondió sin vacilar: “La obra no va a tomar un café. Si yo me muero, que le pongan ‘Ciudad Mágica de Buenos Aires’ al subte J no me sirve de nada. Yo quiero lo que inventó Dios”. “La idea mía es la de un tipo normal: juntar unos mangos y comprarme una casa al lado de la playa. Y que no me conozca nadie. Tampoco voy a renegar de eso, porque me gusta ser conocido. La gente me quiere mucho”, concluyó.
Al aire: En medio de los mensajes de apoyo al músico, apareció un tuit: “Chano, convidame de la buena, genio”.