Realmente es una locura para todos los que somos responsables.
La anterior ordenanza, que permitía una graduación de 0,5 gramos de alcohol en sangre, no era un capricho. Ese número fue producto de un estudio hecho por profesionales de la medicina junto a instituciones de
tránsito, que comprobaron que con ese porcentaje uno retiene el control de su actos y sus reflejos para el manejo.
"Hay que buscar equidad en las decisiones. Con esta ordenanza perdimos los que cumplimos con las normas dentro de la ciudad". Hugo Righetti. Ex concejal del MPN
Tomar decisiones extremas que abarcan a vecinos que se comportan en forma civilizada no termina con el problema.
Creo que es más efectiva la concientización, fundamentalmente en los lugares donde se consume alcohol y además la aplicación real de leyes que castiguen a los infractores.
No se puede gobernar haciendo pagar a inocentes por culpables. Cuando el estado sólo prohíbe, es porque falló como tal.