Esta mañana los agentes se dedicaron a evitar que muchos automovilistas tomen las calles en el sentido que solían hacerlo y señalaban por dónde podían continuar en el caso de que quisieran hacerlo en contramano.
Estela, una de las inspectoras de Tránsito de la Municipalidad, afirmó que no tuvieron enfrentamientos con los automovilistas y enfatizó en que esta semana el trabajo será sólo de prevención. "Esta calle antes era doble mano y ahora sólo baja", dijo en relación a la Mendoza. "La gente estaba muy acostumbrada a pasar y ahora se tiene que acostumbrar a que es una mano. Esta semana nuestro trabajo es sólo prevención, pero después ya va a ser con multa", aclaró.
Además de Mendoza, una de las calles donde más costó que los conductores se acostumbren fue la Pinar que dejó de ser doble mano para tener sentido sólo de este a oeste. En este caso también los inspectores debieron detener a varios automovilistas y pedirles que hagan marcha atrás para no circular en dirección contraria.
En todos los casos, los inspectores resaltaron que se trata de una cuestión de costumbres y confiaron en que en poco tiempo los conductores puedan circular sin dificultades.