NEUQUÉN
En el marco de una jornada nacional, la organización Barrios de Pie seccional Neuquén lanzó la campaña “Un alimento por una sonrisa” contra la desnutrición infantil. Se trata de una colecta de alimentos no perecederos que tiene como objetivo reforzar los merenderos de la entidad y que se extenderá durante toda la semana.
Recientemente, la agrupación realizó un relevamiento en los barrios de la capital que arrojó que los problemas de nutrición durante la niñez alcanzó los niveles nacionales, que rondan el 40 por ciento. “En los barrios hay mucha desnutrición por la pérdida de poder adquisitivo y la falta de trabajo”, indicó la titular de Barrios de Pie, Gladys Aballay.
A su vez, sostuvo que la campaña busca reforzar las partidas alimentarias de los círculos infantiles que tiene la organización, ya que por la crisis económica la demanda aumentó significativamente. La situación preocupa a los miembros de la agrupación, ya que usualmente los comedores recibían a niños de hasta 12 años, pero ahora también asisten de la secundaria. Incluso, sus madres comen con ellos y también hay una gran concurrencia de adultos mayores.
Según detalló la dirigente, muchas personas se quedaron sin trabajo y comenzaron a comprar alimentos más baratos. Dejaron de consumir frutas, carnes y lácteos para pasar a tener una dieta donde predominan las harinas, el arroz y el azúcar. “Hay niños que, por los cambios alimenticios, han engordado por acción del azúcar y las harinas. Además, no llegan a las cuatro comidas diarias”, resaltó Aballay, y agregó que le entregaron el relevamiento al Gobierno. “Esta provincia, que tiene tantas riquezas, está preparada para que no haya tantos casos de desnutrición”, dijo.
Los dirigentes barriales reciben los alimentos de 9 a 12 en el centro de la ciudad y en la sede de Larrea 545, esquina con Sargento Cabral.
Consecuencias
“El problema se ve en la escuela”
Gladys Aballay, titular de Barrios de Pie Neuquén, manifestó ayer que les “preocupa la situación porque ahora no se pueden apreciar las consecuencias de la mala nutrición”.
Los problemas, dijo, “se van a ver dentro de algunos años cuando los chicos comiencen a repetir en la escuela”.