Buenos Aires (Télam)> El veredicto del juicio a un ex cabo del Ejército acusado de haber raptado y violado a cuatro mujeres jóvenes, entre 2008 y 2009, en la localidad bonaerense de San Miguel, se conocerá hoy en los tribunales de San Martín.
Silvia Weksel, abogada de una de las víctimas, informó que el imputado podría ser condenado a 36 años de prisión, tal como lo requirió la fiscal Patricia Kaplis.
La lectura del veredicto será a partir de las 12.30 en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Martín, a cargo del juicio que se le sigue al ex cabo del Batallón 601 de Campo de Mayo por los delitos de rapto agravado por el uso de arma de fuego y abuso sexual mediante acceso carnal calificado y dos hechos de robo calificado.
Por su parte, la defensa del imputado pidió la absolución del ex militar, de 28 años, por falta de pruebas.
En tanto, Weksel dijo que coincidió con el pedido de la fiscal Kaplis por considerar que el acusado quedó comprometido por las pruebas aportadas por las propias víctimas, tres de ellas menores de edad.
En ese sentido, la letrada indicó que las mujeres abusadas describieron el mismo modus operandi con el que fueron atacadas y la misma fisonomía del agresor.
Los hechos ventilados en el debate ocurrieron el 14 de octubre y 1 de noviembre de 2008; y el 13 de febrero, 26 de febrero y 1 de marzo de 2009.
Salvo el anteúltimo de los episodios, que se trató de un robo contra una pareja, el resto fueron abusos sexuales contra mujeres jóvenes.
Según las víctimas, el agresor se les acercaba a conversar a la salida de los boliches de San Miguel, luego las llevaba en su Volkswagen Polo azul con vidrios polarizados y, tras amenazarlas con una pistola, las violaba en el asiento de atrás del auto.
Weksel explicó que a una de las jóvenes, el imputado la llevó hasta el predio del Ejército donde él se desempeñaba, en Ruta 8 y camino del Buen Ayre, y allí la violó.
A partir de los datos aportados por las víctimas, el acusado fue detenido el 3 de marzo de 2009 durante un allanamiento en su casa de San Miguel, dos días después de la última violación.
En el procedimiento, los pesquisas secuestraron el VW Polo azul polarizado y dentro del mismo el llavero de la joven a la que le habían robado una semana antes. También se incautó una pistola 9 milímetros, propiedad del sospechoso.