Neuquén.- El policía neuquino Francisco Andrés Muñoz fue condenado por darle una golpiza a un joven de quien sospechaba que le había robado la moto particular. Ahora se aguarda que le establezcan la pena y será echado de la fuerza.
El juicio a Muñoz por el delito de apremios ilegales se realizó el jueves en la sede judicial de Irigoyen, y el viernes se remitió electrónicamente el veredicto a las partes.
De acuerdo con lo que quedó probado en el juicio, Muñoz había sufrido en 2015 el robo de una moto particular y utilizó todos los recursos de la Policía para materializar su búsqueda. Un datero le dio el nombre del joven y Muñoz se lo comunicó a sus compañeros para que lo ayudaran a ubicarlo.
El 14 de diciembre de 2015, cerca de las 17, la víctima iba en una moto Honda 125 cc junto a un amigo por la calle Perito Moreno cuando en la esquina de Chubut fue interceptado por efectivos de la policía motorizada.
Los uniformados, con el argumento de verificar el rodado en la comisaría, los escoltaron hasta calle Linares al fondo, en la zona próxima al río Limay.
En paralelo, uno de los policías llamó a Muñoz y le avisó que tenían al joven, por lo que el agresor fue de inmediato al encuentro.
En el lugar obligaron al joven a bajar de la moto y Muñoz lo golpeó con un guante con una especie de manopla y le exigió que le devolviera la moto, mientras el joven trataba de explicar que se la había comprado el padre.
El amigo de la víctima era sujetado por el resto de los policías y, sospechosamente, días antes del juicio el joven se suicidó, por lo que su testimonio debió ser incorporado a partir del relato de la ayudante del fiscal Maximiliano Breide Obeid.
El error y la violencia del policía fueron comprobados en el juicio y ahora resta que en los próximos días la Oficina Judicial (Ofiju) fije una fecha para la realización del juicio de cesura, en el que se determina la pena que deberá cumplir el condenado, que podría quedar en libertad.
Tres: años de prisión en suspenso y una inhabilitación para ejercer cargos públicos.