Desde la conducción de CALF indicaron que uno de los objetivos fundamentales es dar una solución definitiva al problema de los "enganchados", que en su gran mayoría están ubicados en los asentamientos.
Para obtener la energía eléctrica, utilizan materiales muy precarios, con lo cual se generan continuos inconvenientes, tanto al asociado que está regularizado como a las instalaciones, y a la vez corren peligro sus vidas y sus bienes.
"En este caso se hizo un trabajo de campo entre la gente del municipio, la comisión vecinal y CALF, visitando a cada vecino para comunicarle que el personal de CALF estaría realizando esta actividad. Es una medida solidaria que tomamos en el Consejo de Administración, para que los nuevos asociados no tengan que viajar varios kilómetros a completar este trámite", afirmó el presidente de CALF, Carlos Ciapponi.