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El rival de Boca en las semifinales de la Copa Libertadores, el Santos de Brasil, siempre va a estar asociado a la imagen de Pelé, porque allí jugó el Rey del Fútbol. Pero también es un equipo que en los últimos años generó otras asociaciones que aún perduran y son marca registrada como la expresión Meninos da Vila (chicos de la Vila) en alusión a Vila Belmiro, el pequeño barrio de Santos donde está ubicado el estadio Urbano Caldeira, justamente porque el equipo costero concretó memorables campañas con chicos surgidos de las inferiores como el actual plantel con el que se topará Boca.
El Peixe tiene 22 títulos estaduales y justamente en el Campeonato Paulista de 1978, que por el Mundial que en ese año se disputó en Argentina fue interrumpido tres veces y concluyó al año siguiente, fue dónde surgió aquel mote con el que se designa a los equipos conformados por pibes de las inferiores del Santos.
Es que por entonces una crisis institucional llevó al club a desprenderse de sus principales figuras y apostar a la cantera logrando el título ante San Pablo en el mismísimo Morumbí.
La experiencia se repitió en 2002 cuando con similares problemas, el club, que estuvo al borde del descenso, se afirmó en las categorías inferiores y Emerson Leao -entrenador que había estado en la selección brasileña-, le dio vuelo a un grupo de jugadores entre los que se encontraban Robinho, Diego, Alex y Paulo Almeida, proceso que culminó con la obtención del Brasileirao, tras 18 años de sequía.
Este año se repite el clima de crisis institucional con un rojo de más de 100 millones de dólares y prohibición para registrar nuevos jugadores, el club tuvo que recurrir nuevamente al semillero.
Los resultados no acompañaron al equipo durante el campeonato paulista, el presidente Peres fue separado del cargo en septiembre y el técnico Jesualdo Ferreira despedido. Orlando Rollo asumió la conducción institucional y Cuca, campeón de la Copa Libertadores con Atlético Mineiro en 2013 (ya había trabajado en Santos, en 2018), tomó las riendas del equipo que repuntó y ahora pelea arriba del Campeonato Brasileño y disputará las semifinales de la Copa Libertadores.
En la nueva camada se destacan los pibes del club, de allí la expresión de "chicos de la Villa". El delantero Kaio Jorge (18 años), campeón del mundo Sub 17 con Brasil y que recientemente le convirtió tres de los cinco goles a Gremio para eliminarlo de la Libertadores en los cuartos de final; los mediocampistas Vinicius Balieiro (21) y Lucas Lourenço (19) y el arquero John (24), de gran personalidad.
En el rival de Boca también sobresalen el defensor Lucas Verissimo; el volante defensivo pero con buena capacidad de pase Sandry, de 18 años; Diego Pituca y el delantero Marinho, considerado el mejor jugador del fútbol brasileño en la actualidad, muy hábil para penetrar defensas y con poderoso remate de media distancia. Compensa inexperiencia por hambre de gloria y desparpajo.
Otra expresión característica que tiene el Santos es el término "rayo", a propósito de una creencia divulgada por torcedores del club, quienes aseguran que en Vila Belmiro los rayos caen "más de una vez en el mismo lugar", refiriéndose a las estrellas que allí surgieron, como Pelé, Neymar y Robinho, entre otros. Los nuevos Meninos da Vila quieren emular a estos héroes y construir su propia leyenda, algo que Boca pondrá pronto a prueba el 6 y el 13 de enero en los dos duelos de las semifinales de la Libertadores.