Buzos tácticos de Bomberos y Prefectura retomaron las tareas de búsqueda alrededor de las 8:45 de ayer, hasta que la caída del sol marcó el final de la jornada por falta de luz.
El papá de la chica no aguantó la espera en la orilla y pidió colaborar desde arriba de una lancha. La lluvia complicó el procedimiento, la visibilidad del río se redujo y la correntada aumentó.
Alcohol: "No voy a decir el porcentaje (en sangre) porque sería empeorar la situación de la familia", dijo la fiscal.Según informó el padre de Milagros, su hija no tenía relación con Maximiliano Reyes (20), el joven que manejaba el auto por la calle Batilana. "El chico tuvo la intención de que el auto terminara en el río. La Policía no encontró huellas de frenada de auto, sino que fue directo hacia el agua", manifestó.
Como si la situación no fuera de por sí dramática para la familia, el padre está aún más angustiado porque se encuentra separado de la madre de la menor y ella se radicó en
Plottier con sus dos hijos sin avisarle nada. "Me enteré cuando el domingo al mediodía me llamó un policía para decirme lo que había pasado. No sabía que mis hijos estaban acá", confesó entre lágrimas en diálogo con LM Neuquén.
El conductor fue liberadoDespués de caer en su auto al río Limay, la fiscal ordenó que se realicen los estudios correspondientes y el resultado arrojó que el joven que conducía el coche estaba borracho.
"No voy a decir el porcentaje porque sería empeorar la situación que está atravesando la familia", se excusó la fiscal Gloria Lucero, aunque reconoció que era más del doble del máximo permitido para manejar.
En cuanto a la situación del conductor, la fiscal explicó que "estuvo detenido hasta ayer y luego fue liberado. Sigue vinculado a la causa, pero no se lo puede acusar porque aún no apareció la menor".
Según la familia, Reyes había conocido a Milagros en una plaza de Plottier, y el sábado cerca de las 20:30 la pasó a buscar por su casa para dar una vuelta.
El joven salió a toda velocidad por calle Batilana hacia el río y no se dio cuenta del final abrupto del camino. El auto voló unos 20 metros y cayó al río Limay. Pese a la borrachera, Reyes nadó hasta la orilla, mientras que Milagros fue arrastrada por la corriente.