Durante esta cita histórica, que dejó a la prensa extranjera afuera del encuentro, Kim rebajó la tensión en términos nucleares y envió un mensaje de conciliación a la comunidad internacional, indicó la agencia de noticias EFE.
"Como un Estado responsable con armamento nuclear, nuestra República no usará armas atómicas a menos que su soberanía sea invadida por fuerzas agresivas y hostiles con armas nucleares", aseguró el líder ante los casi 3500 delegados que participaron en el primer congreso del PTC en 36 años.
Kim también propuso mantener conversaciones militares entre ambas Coreas en un intento de aliviar la tensión regional, pero desde el Sur rechazaron la propuesta y consideraron que esta estrategia de bajar el tono beligerante es una propaganda sin sinceridad, al tiempo que pidieron a Pyongyang que abandone su programa nuclear.
"La proposición del Norte es parte de su campaña de propaganda hecha sin sinceridad, ya que habla de diálogo intercoreano mientras continúa desarrollando un arsenal nuclear", indicó hoy el Ministerio de Unificación de Seúl a la agencia de noticias surcoreana Yonhap e instó al vecino país a elegir la senda hacia la desnuclearización.