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Continúa creciendo la tensión entre la Unión Europea y la farmacéutica británica AstraZeneca por la demora de la entrega de las vacunas contra el COVID-19. Ahora, el bloque le exigió a la compañía que compense la merma con las dosis que estaban destinadas para el Reino Unido, cuestión que el laboratorio rechazó.
A través de un escrito, la comunidad europea le pidió a la desarrolladora de los fármacos que, para compensar la falta de suministros, le destine a las 27 naciones parte de los compuestos que la compañía produce en el Reino Unido para venderlas al Gobierno local.
AstraZeneca se negó y argumentó que la administración de Boris Johnson realizó su pedido tres meses antes, explicación que generó el contundente repudio de la comisaria europea de Sanidad, Stella Kyriakides: "Rechazamos la lógica del primero en llegar, primero en ser servido. Eso puede funcionar en una carnicería de barrio pero no en contratos y no en nuestros acuerdos de compra anticipados", sostuvo.
La autoridad sanitario expresó el malestar del bloque por el incumplimiento de los acuerdos y recordó que estos fueron generosamente "prefinanciados", con la "inversión de riesgo por adelantado" de 336 millones de euros, en virtud de un contrato firmado "para asegurar la capacidad de manufactura".