Buenos Aires.- Las cinco personas que viajaban en el vehículo que protagonizó un grave choque el domingo en Once son investigadas debido a que se estima que eran delincuentes que escapaban tras cometer un robo.
Entre esos cinco sospechosos, todos de nacionalidad colombiana, aparecen las dos víctimas fatales en el siniestro vial.
La investigación surgió luego de que se encontrara dentro del Renault Clío distintos juegos de llaves de varios departamentos y parafina, elemento que es utilizado por los delincuentes para realizar las copias de las llaves.
Además, se informó que todas estas personas habían llegado a Buenos Aires provenientes de Colombia hace aproximadamente dos meses y estaban alojados en un hotel del barrio porteño de Monserrat.
En ese aspecto, fuentes policiales revelaron a Noticias Argentinas que los tres hombres que resultaron heridos afirmaron que están en el país "como turistas", pero según los investigadores "no pudieron demostrarlo con pruebas".
"Estas personas se movían con autos alquilados y está registrado que entran y salen del país, debido a su vinculación con el delito. Estamos seguros que eran malvivientes y creemos que venían a alta velocidad tras cometer un robo, pero hasta el momento no se pudo comprobar con pruebas", precisó la fuente a NA.
El hecho se produjo el domingo a las 13:30 en el cruce de las avenidas Bartolomé Mitre y Pueyrredón cuando el Renault Clío en el que se trasladaban iba por la primera de esas arterias a alta velocidad y colisionó contra un camión de bomberos que iba por la otra.
El impacto provocó que el autobomba impactara a su vez contra un colectivo de la línea 188, que circulaba por Pueyrredón en sentido contrario y permanecía detenido en el semáforo.
El vehículo más pequeño golpeó con enorme violencia tanto contra el autobomba como contra el colectivo y quedó completamente destruido.
En la actualidad hay más de 60 ciudadanos colombianos que fueron detenidos mientras cometían los robos, cuya modalidad es la de tocar los porteros eléctricos haciéndose pasar por vendedores y constatar que no haya nadie en algún departamento para después entrar al edificio y perpetrar el delito.
Para ellos utilizan herramientas como martillos y destornilladores, parafina, copias de llaves y agujereadoras, entre otros elementos.