Neuquén.- El crimen de la paraguaya Rosario Gladys Giménez Ortiz quedó impune. La mujer fue ejecutada de tres disparos y su cuerpo fue hallado en la zona del lago Mari Menuco el 24 de enero de 2015.
Ayer, un tribunal absolvió por mayoría a los tres acusados por el hecho y criticó las muchas irregularidades que hubo desde el comienzo de la investigación.
Los jueces, que participaron durante el extenso debate oral en el que la fiscalía acusó a Jorge Giménez Cáceres (pareja de la víctima) y a Arnulfo Duarte (jefe de Cáceres) por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautores, basaron su fallo en las irregularidades que hubo desde un principio en la investigación, que no abarcó otras líneas posibles.
Con relación a Fabiana Abarzúa, la mujer que había sido acusada como partícipe necesaria en un primer momento, luego fue imputada como encubridora, aunque también fue sobreseída.
“Fundamentalmente, los jueces entendieron que hubo conjeturas por parte de la fiscalía, pero que no se pudieron probar. Entre ellas, no hubo rastros genéticos que vincularan a los acusados con el crimen, hubo deficiencias en el procedimiento realizado en el lugar el día del hecho”, señaló el defensor Pablo Guitiérrez, quien agregó también que “fue una causa muy compleja en la que hubo más de 30 testigos”.
La lectura completa de la sentencia y sus argumentos serán esgrimidos por el tribunal en unos días.
Por su parte, el fiscal del caso aguardará hasta tener el fallo completo para analizarlo y evaluar si impugna o no la decisión, que contó con una disidencia en el tribunal.
Ordenan sumario para un policía
Fuentes judiciales indicaron que, tras comunicar el fallo, los jueces también dispusieron iniciar un sumario administrativo a un efectivo policial del área de investigaciones que habría hostigado a los acusados.