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Criptomonedas: ¿Se viene un dólar digital?

La Reserva Federal estadounidense ya dio el primer paso para avanzar en esa dirección, con un llamado a consulta pública para recibir opiniones hasta el 20 de mayo.

La Reserva Federal estadounidense (Fed) ya dio el primer paso para avanzar hacia un dólar digital: abrió una consulta pública hasta el 20 de mayo para recibir sugerencias para este proyecto, aunque aclaró que el Congreso estadounidense tendrá la palabra final.

En los últimos años, varios bancos centrales trabajan en la posibilidad de lanzar monedas digitales (CBDC, en inglés “monedas digitales de un Banco Central”), que serían como las monedas actuales pero sin formato físico, es decir 100% digitales.

Igual que las monedas tradicionales, al ser emitidas por un Banco Central pueden ser administradas por éste: por ejemplo, para evitar un exceso de circulante que genere inflación o, al contrario, para emitir más unidades para fomentar el consumo o la actividad económica.

Es lo contrario de lo que ocurre con las criptomonedas, que al ser descentralizadas no dependen de ningún ente emisor y sólo fluctúan con los precios del mercado. De todas formas, algunas criptos como el bitcoin tienen una pauta de emisión predefinida de antemano para evitar inflación.

Según la FED, las ventajas de las monedas digitales son que permitirían eliminar costos de impresión y transporte, incrementar la velocidad de los pagos, y ampliar la inclusión financiera hacia los no bancarizados.

El organismo aclaró además que una CBDC no pretende reemplazar al dinero físico: “La Reserva Federal se compromete a garantizar la seguridad y disponibilidad continuas del efectivo y considera una CBDC como un medio para expandir las opciones de pago seguras, no para reducirlas o reemplazarlas”.

En esa línea, los defensores de las CBDC sostienen que las transacciones del sistema financiero internacional ya están ampliamente digitalizadas, por lo que una moneda digital solo vendría a reafirmar esta realidad. Y como los pagos serán instantáneos, no requerirán la participación de intermediarios.

Sin embargo, entre los riesgos la Fed advirtió sobre una posible reducción de depósitos en el sistema bancario y preocupaciones por la privacidad, ya que permitirían seguir la trazabilidad de todas las transacciones hechas por las personas y entidades.

Pese a esta advertencia, el organismo aclaró que “aunque proteger la privacidad del consumidor es fundamental, cualquier CBDC debería lograr un equilibrio adecuado entre salvaguardar los derechos de privacidad de los consumidores y brindar la transparencia necesaria para disuadir la actividad delictiva”.

Uno de los motivos que impulsa a la Fed a evaluar un dólar digital es que China ya está muy avanzada con su yuan digital y varios países están yendo en esa dirección. Según el organismo, lanzar un CBDC ayudaría al dólar a “mantener su posición prominente” a nivel mundial.

Aunque la implementación de las CBDC está en fases iniciales a nivel global, más del 80% de los bancos centrales del mundo están considerando impulsarlas. En el caso de China, en los próximos Juegos Olímpicos los extranjeros podrán descargar una billetera digital que almacene yuanes digitales y hacer pagos con esa divisa digital. Y el Banco Central Europeo ya comenzó en julio una investigación que durará dos años para lanzar eventualmente un euro digital.

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