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Fernando Croxatto es a partir de hoy nuevo obispo de Neuquén por decisión directa del papa Francisco.
El hasta hoy representante de la Iglesia Católica en la provincia, Virginio Bressanelli, celebró a través de una carta abierta la designación de Croxatto, que se desempeñaba como obispo auxiliar en Comodoro Rivadavia. "Es un gran regalo que el señor nos hace y que los neuquinos recibimos con las manos abiertas", aseguró.
Bressanelli no tuvo reparos en halagar el trabajo de Croxatto: "Viene a nosotros cargado de experiencias pastorales muy valiosas en un triple orden de cosas: sus años de ministerio pastoral entre los más pobres; su acompañamiento de las vocaciones sacerdotales y su larga entrega misionera en el Chaco, sobre todo en la zona del Impenetrable y cercano a las comunidades aborígenes. Es un hombre sencillo, profundo y cercano".
El proceso de "selección" de Croxatto comenzó en abril, cuando el propio Bressanelli presentó su renuncia y fue visitado por el nuncio apostólico, Emil Paul Tscherrig, para detallar las necesidades y recomendaciones del obispo neuquino.
Croxatto era recomendado desde Neuquén y aceptado con buenos ojos desde el Vaticano. Hubo otras entrevistas "satélite" en distintas iglesias y congregaciones de la región, pero la decisión ya estaba prácticamente tomada.
Mucha exposición en Comodoro
Croxatto tuvo un papel muy activo en la Diócesis de Comodoro Rivadavia en los últimos tres años. Tomó partido en muchas disputas y no dudó en exponerse a través de los medios de comunicación para mostrarse en contra del narcotráfico, la explotación infantil y
El nuevo obispo de Neuquén ya firmó junto a Bressanelli varios de los textos en los que los sacerdotes patagónicos criticaron la situación actual del país, "el tarifazo" y la falta de empleo".
En 2014 estuvo en El Vaticano con el papa Francisco, compartió almuerzos y al regresar de su viaje destacó "su preocupación y su trabajo intenso".
Ese mismo año criticó la labor del gobernador de Chubut, Martín Buzzi, en sus acciones en contra de las adicciones.
En agosto de 2016 viajó a África. Estuvo en Costa de Marfil, Ghana, Mozambique y Angola, y visitó a misioneros que trabajan allí. "Compartimos con ellos la fe, el canto y la oración, y la alegría y emoción que también tienen ellos por nuestra visita, algo que agradecen profundamente porque se sienten muy queridos por Dios a través de este viaje", aseguró en declaraciones difundidas a través de la Agencia Informativa Católica Argentina.
En noviembre de ese año Croxatto fue impulsor del cierre del boliche “Mil Demonios” de Rawson, que fue clausurado en medio de la causa iniciada por trata de menores y valoró la apertura que realizó la Iglesia de Trelew al reunirse con el colectivo trans. "Sabemos que todas estas realidades son parte de la vulnerabilidad del tiempo que vivimos. Como Iglesia, lo miramos como Dios y como la realidad que cada persona tiene. Nuestra intención es acompañar y contener las debilidades. Tener diálogo y apertura", dijo.
En marzo de este año, Croxatto fue uno de los referentes de la "reconstrucción" de Comodoro Rivadavia luego de las graves inundaciones que sufrieron. En ese marco recorrió varias ciudades de la Patagonia y reconoció el apoyo de aquellos que fueron solidarios con la ciudad chubutense.
Su obra hasta hoy
Fernando Croxatto nació en Morón, provincia de Buenos Aires, el 25 de septiembre de 1956. Realizó sus estudios primarios en el colegio Benito Nazar, de los Hermanos Corazonistas, en Caballito y también en Córdoba, y parte de los secundarios en la casa de formación de los mismos religiosos, y en el Instituto Juan Bautista Berthier, de los Misioneros de la Sagrada Familia, en el barrio porteño de Villa Luro.
Fue ordenado diácono el 15 de marzo de 1986 por el entonces obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Luis Héctor Villalba. De 1987 a 1990 fue vicedirector del Instituto Vocacional San José, casa de formación previa al Seminario Metropolitano de Villa Devoto.
En 1991 fue transferido a la diócesis de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), en la que fue incardinado en el año 2000. Allí tuvo una actividad muy destacada junto a los aborígenes de la región, y en 2009 se le confió la extensa parroquia de San Francisco Solano con sede en El Sauzalito, zona que exigía un fuerte impulso misionero y desde hace muchos años no contaba con párroco estable.
Jorge Bergoglio conoció a Croxatto en ese lugar del Chaco cuando todavía era cardenal de Buenos Aires y en el 2014, ya como Francisco, ordenó desde el Vaticano su traslado a Comodoro Rivadavia, en donde fue hasta ayer obispo auxiliar de la Diócesis.