{# #} {# #}
De acuerdo a un relevamiento de los propios dueños de las grandes cadenas, los artículos de limpieza relacionados con los cuidados sanitarios siguen al tope de las ventas, pero sorprendieron las harinas y levaduras, dos ingredientes necesarios para la comida casera. Esto hizo que se dejaran de lado los que ya vienen hechos, como rotisería y panadería.
En diálogo con LM Neuquén, Eduardo del Prete, gerente regional de la cadena de supermercados La Anónima, comentó sobre las ventas más usuales en épocas de coronavirus: "Ha aumentado notablemente la venta de lo que es alcohol en gel, alcohol común, lavandina, detergente y todos los productos de limpieza".
Además, con una directa relación a los hábitos alimenticios que se desarrollaron en el encierro, también se incrementaron las ventas de "productos para elaborar en casa". Como levadura, harinas y mantecas. "Ha tenido un repunte todo lo que es para hacer comida casera", aseguró del Prete.
Tal como se vio en redes sociales, con la gente en sus casas y en muchos de los casos, con mayor tiempo libre, hubo un aumento considerable de las aptitudes culinarias. No solo por una cuestión de ahorrar el costo de producción, sino para poder matar el tiempo. Tal como es el caso de Victoria de 25 años, que admitió: "Desde que empezó la pandemia descubrí hasta alimentos que antes pensé que no me gustaban. Los domingos que antes me levantaba tarde por haber salido, ahora los aprovecho para cocinar y hacer todo tipo de tortas".
Estos cambios llevaron a que, según pudo certificar Del Prete, "los elementos de rotisería y panadería son, por lejos, los que más han bajado las ventas". El gerente, además, le adjudicó la culpa a que "la gente esté cocinando más que antes".
La venta de productos primarios para elaboración artesanal, "ha aumentado entre un 30 y 40%" en los locales de La Anónima. "A su vez, panadería y rotisería, han caído entre un 35 y 45 %, aproximadamente", confirmó el gerente de dicho supermercado. En su descargo, del Prete aseguró que las panaderías de sus sucursales están "muy complicadas".
Sin embargo, no le atribuye la caída en las ventas al aumento de la producción casera, sino que también se refiere a una cuestión de salud en el encierro. "También puede que se deba a que, tanto panadería como rotisería, son producciones de alto contenido calórico y la gente lo esté evitando por no tener tanta movilidad últimamente", añadió.
Pese a los cambios identificados en las elecciones de sus compradores, del Prete aseguró que no hubo una baja en las ventas de supermercado. "La única modificación que vimos fue cuando comenzó la pandemia, que la gente creía que se iban a quedar sin productos y se asustaron y salieron a comprar". Sin embargo, lejos de la lógica mercantilista, el hombre aseguró que ese tipo de respuestas "no es positiva, porque producen un desabastecimiento increible".
Tras 120 días de cuarentena y con algunas libertades más que al comienzo de la pandemia, quienes compran en supermercado se dirigen a las góndolas de la canasta básica. "Azucar, arroz, yerba, fideos y harina son los productos que más se están vendiendo. Lo más básico para el sostén de las familias", indicó.
En medio de la crisis, los consumidores eligen solo comprar lo indispensable por lo que rubros como electrodomésticos presentaron una baja importante en las ventas dentro de lo que es el supermercado. Aunque, en otros locales exclusivos de venta de electrodomésticos, según confirmaron a LMN, "hubo un aumento de venta de teléfonos y computadoras, más que nada al inicio de la pandemia para que la gente pueda trabajar y estudiar desde sus casas".
Además, del Prete aseguró que, al menos en la zona, "no hubo desabastecimientos de productos en estos últimos tres meses. Los proveedores, por suerte, están entregando normalmente. Ya no faltan productos como pasaba al principio de la pandemia y hoy por hoy no hay necesidad de que la gente salga a comprar masivamente.
Lo enunciado por Del Prete anteriormente, también se repite en los almacenes de barrio, que experimentaron un aumento considerable en la venta de materias primas. Sus vendedores aseguraron: "Nos quedamos sin levadura en pocas horas. Tratamos de no vender más de un paquete por persona, para que más gente pueda acceder".
Los comerciantes le adjudicaron el aumento de ventas de estos productos, a que "la gente juega a ser cocineros en sus casas". Harinas, levaduras, azúcar y arroz son de las cosas más llevadas en almacenes de barrio.
Aunque, claro, algo que nunca pasa de moda, es el fiambre. "La gente que sigue trabajando llega a su casa cansada y muchas veces no quiere saber nada. El buen sanguchito con mucho fiambre es una costumbre que no la saca nada", admitieron y agregó que el queso y las milanesas completan el podio. Sin embargo, recordaron que muchos "compran solo lo justo. No le alcanza para mucho más".