La medicina avanza, mejora y se supera, aunque no todo lo que va pasando envejece o queda de lado. El bypass coronario inventado por René Favaloro tuvo retoques que lo modernizaron, pero sigue vigente. Prácticamente tan vigente como hace exactamente 50 años, cuando el 9 de mayo de 1967, en la Cleveland Clinic, el cardiocirujano argentino operó con esa técnica a una mujer de 51 años, que se convirtió en la primera persona de la historia en someterse a esa operación (la técnica recién se oficializó como bypass tres años después, cuando se publicó en las revistas especializadas y el propio Favaloro la explicó en un libro. Al día de hoy, se estima que sólo en Estados Unidos se hacen unos 700 mil bypass por año.
“Muchas veces tuve que hacer mi relato en primera persona, ya que participé activamente con nuevas ideas en el desarrollo de la cirugía coronaria. No hacerlo hubiera sido un exceso de modestia. Pero debe quedar claro que para mí lo individual no cuenta. Es tiempo de entender que el yo ha sido reemplazado por el nosotros”, reflexionaba Favaloro en su libro De La Pampa a los Estados Unidos.
Tras ser médico rural por más de una década, Favaloro decidió viajar a Estados Unidos a pesar de contar con pocos recursos y casi no hablar inglés, para poder realizar una especialización y así poder hacer una mayor contribución a la sociedad.
Una vez en Cleveland, Favaloro pasó muchas horas revisando cinecoronarioangiografías y estudiando la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco en el laboratorio del Dr. Sones, padre de la arteriografía coronaria, que tenía la colección más importante de cineangiografías de los Estados Unidos.
Antes del bypass, los cardiólogos recurrían a una técnica que conectaba la arteria aorta y el músculo cardíaco utilizando la vena safena. Sin embargo, Favaloro decidió unir la vena safena con el extremo más distante de la arteria coronaria obstruida “saltando” el bloqueo y obtuvo un éxito con esa nueva técnica cuya efectividad luego demostraron diversos estudios científicos.
“El bypass es uno de los grandes hitos en los tratamientos de la enfermedad coronaria”, asegura el director del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, Oscar Mendiz, quien define que esta técnica “tiene mucho arte”. El presidente del Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares, Fernando Cichero, asegura: “Favaloro entendió el problema y revolucionó las operaciones cardiovasculares porque antes del bypass no había otra cosa, con un infarto te daban un mes de cama, era una debacle: la mitad se moría”.
Luego de este trabajo, el prestigio de Favaloro -que tenía 43 años- trascendió los límites de Estados Unidos ya que el procedimiento cambió radicalmente el tratamiento de la enfermedad coronaria y permitió salvar millones de vidas en todo el mundo hasta el día de hoy. “Cambió la manera de tratar a los pacientes coronarios, les modificó el estatus de vida, les estiró la vida”, asegura con admiración Cichero.
Vigente: El bypass coronario sigue siendo eficaz: en EE.UU. se llevan a cabo 700 mil por año.
1970: Tres años después de la primera operación, publicó la técnica en un libro y así se “oficializó”.
Un triste y doloroso final
Favaloro se mató de un tiro en el pecho el 29 de julio del 2000, 17 días después de haber cumplido 77 años. El agobio por la crisis económica que su fundación padecía y las pocas posibilidades de seguir creciendo lo llevaron a tomar la decisión, expresando en una de sus cartas finales que “la sociedad argentina necesitaba de su muerte para tomar conciencia de los problemas en los que estaba envuelta”. Como un mártir, el médico expresó en una nota enviada al presidente de la nación de aquel momento, Fernando de la Rúa, su cansancio de “ser un mendigo en su propio país”.