"Se hace una persecución donde se llega al sector del río y el hombre se arroja a un cauce donde existen unos árboles, mientras que el personal lo sigue por la zona ribereña", contó Linares y agregó que el hombre salió del agua en una zona de viviendas del barrio Sapere y se escondió en una de ellas. Al acercarse uno de los efectivos, el subcomisario González, el ladrón le dio un golpe contundente en el parietal derecho que le ocasionó una lesión importante, por lo que luego fue hospitalizado.
Sin embargo, el efectivo herido se trenzó en una pelea con el delincuente, quien tras volver a golpear con un hierro al policía, se sacó la ropa y se volvió a tirar al río. En ese momento, el otro policía pide refuerzos y una ambulancia, pero ante la demora del móvil sanitario decidió llevar a su compañero él mismo hasta el hospital Castro Rendón. Allí se le realizaron las primeras curaciones por la herida cortante y luego fue derivado al Policlínico de Neuquén.
Mientras, otro móvil policial se acercó al lugar del hecho para decirle al delincuente que desista de su actitud y salga del río. En ese momento, se escucharon unas detonaciones desde el lado de la provincia de Río Negro, por lo que los vecinos agredieron a piedrazos a los efectivos, mientras que el hombre continuó río abajo y salió del agua en la zona del club del Sindicato de Petroleros Privados en el
barrio Confluencia.
Una vez que se lo detuvo, Linares explicó que se le brindó asistencia médica para que no sufra de hipotermia, ya que el hombre estaba casi desnudo, y se lo trasladó a la comisaría Primera, donde ayer a la tarde, luego de las actuaciones correspondientes, fue liberado.
Pese a que el hombre goza de su libertad, el comisario ispector Linares sostuvo que "lo que hay que rescatar es que el subcomisario González está bien, recibió tres puntos, pero está fuera de peligro".