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Deberá hacer tratamiento y alejarse de su ex pareja para evitar la cárcel

El violento no podrá acercarse a menos de 200 metros de la mujer ni sus hijos. Además, quedará inscripto en el Registro Provincial de Violencia Familiar y de Género.

Un violento de Rincón de los Sauces admitió haber agredido a su ex pareja y un hijo de ella para acceder a una pena en libertad. Como condiciones para acceder a este beneficio, no podrá contactarla ni acercarse a ella ni a su entorno, además de cumplimentar un tratamiento psicológico para varones violentos.

Siguiendo la teoría de la fiscalía -y por la cual el violento aceptó su responsabilidad-, el hecho ocurrió el pasado 30 de agosto alrededor de las 6, cuando el hombre se presentó en la casa de su ex pareja, que en ese momento dormía junto a sus tres hijos en el interior. En aparente estado de ebriedad, forzó su ingreso a la vivienda y, al ser descubierto por los ocupantes, agredió a uno de los hijos de la mujer al pegarle una patada en la espalda. Afortunadamente, la agresión sólo generó un hematoma en el joven.

Este episodio de violencia lo cometió además violando una medida de coerción impuesta a inicios de ese mismo mes por el Juzgado de Familia local, que establecía que el agresor no podía cometer actos de perturbación hacia su ex pareja, así como tampoco acercarse a ella en un radio de 200 metros. Esta medida había sido impuesta a raíz de una denuncia por violencia de género.

La intervención de una vecina, quien alertó a la comisaría local de la presencia del violento en la vivienda, permitió su detención allí mismo.

Esto dio lugar a una nueva causa en su contra, que quedó a cargo de la fiscal Rocío Rivero. Esta semana, en el marco de la misma, se informó que las partes arribaron a un acuerdo de responsabilidad y pena.

El acuerdo presentado en audiencia ante la jueza Carina Álvarez el jueves de esta semana, estipuló la aceptación de culpabilidad del violento por el hecho endilgado, bajo la calificación de lesiones leves agravadas, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial.

En cuanto a la pena, fue establecida en un año de prisión condicional, supeditada a que el agresor se someta a un tratamiento psicológico para abordar la violencia de género, que no se acerque a la víctima ni a sus hijos en un radio de un kilómetro y que tampoco intente tomar contacto con ellos.

Además, se acordó que el hombre será inscripto en el Registro Provincial de Violencia Familiar y de Género estipulado por la Ley 3233.

Tras escuchar a las partes y el consentimiento de la víctima, la magistrada Álvarez homologó el acuerdo y dictó la condena tal cual lo estipulado.

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