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Dedicó su vida a los demás y pide ayuda para no quedar ciega

Julia Mena lleva 20 años al frente de un comedor de Cuenca XV. Como cobra un plan, no tiene obra social. Padece glaucoma y necesita 265 mil pesos para operarse.

Julia Mena convirtió su hogar de Cuenca XV en un comedor barrial, en el que trabaja hace casi 20 años. Desde antes de la pandemia, padece glaucoma y hoy está cerca de quedar ciega. Un médico le indicó que necesita operarse cuanto antes, pero la cirugía cuesta 265 mil pesos. Ella siempre recibió un subsidio por su tarea y no cuenta con obra social. Este miércoles, inició una campaña solidaria que por primera vez la tiene de destinataria, con la esperanza de salvar lo que le queda de visión.

La mujer tiene 61 años. Desde finales de los ´90, comenzó a trabajar con la ley 2128, la antesala provincial a lo que fue después el plan Jefas y Jefes de Hogar. Como retribución por el subsidio que recibía del Estado, se ocupaba de cuidar plazas y limpiar calles hasta que abrió el comedor en su casa, al que llamó "Doña Julia".

"En un momento, me mandaron a comedores y después quisieron que me ponga a hacer política, pero abandoné porque no me gustaba y yo la política que hago es otra, es dar un plato de comida a la gente, ayudar a los niños en esta zona del oeste que es tan sacrificada, y por eso puse mi comedor", aclaró.

Informó que hace años perdió completamente la visión del lado derecho "porque tengo glaucoma y, con la diabetes, se me está complicando un montón". Pese a las dificultades, ella siguió adelante con el comedor barrial, pero, a mediados de 2020, empezó a notar "como una nube blanca" al mirar con el ojo izquierdo, según describió.

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Contó que fue al hospital Heller "y me dijeron que no tenía arreglo, que esto iba a seguir así, me desahuciaron". Desesperada, recurrió a una consulta en una clínica particular, en calle Brentana. Indicó que ahí la atendió un especialista "que fue el primero que me dijo que tengo cataratas y que había una probabilidad de salvar el ojo".

El médico le reveló que el ojo izquierdo tiene solución si la operan, aunque requiere de una intervención compleja porque deben hacerle un drenaje por la presión ocular. Para Julia, esa conversación fue como una luz de esperanza, a la que se aferró para salvar su visión y seguir con la tarea solidaria a la que dedicó su vida.

"El doctor me dijo que tengo que operarme lo antes posible porque se me sube mucho la presión ocular y necesita hacer todo junto de una sola vez, pero salí desilusionada de la consulta porque no tengo la plata que me pide y es mucho para mí, son 265 mil pesos", relató.

Sin saber a quién recurrir, les preguntó a varios conocidos cómo podía hacer para reunir ese monto. No tiene chances de sacar un crédito y tampoco dispone de nada de valor para vender. Señaló que varios le dijeron que la mejor alternativa era pedir ayuda a la comunidad, apelar a la solidaridad que ella siempre ofreció.

El miércoles, una de sus hijas abrió una cuenta de Mercado Pago para recibir las donaciones. El número de CVU 0000003100063624224834 y figura como titular Érica Yanet Ruiz. Tras completar ese paso, toda la familia salió por redes sociales a difundir la campaña.

Julia aclaró que cualquier aporte sirve, "aunque sea con cien pesos, porque para mí sería un montón y lo más importante es juntar esa plata para no quedar ciega".

Comentó que, pese a su enfermedad, aún sigue cocinando para las familias de Cuenca XV que la necesitan. "Pelo las papas y zanahorias, corto cebollas y ya es algo natural dentro mío porque hace casi 20 años que tengo el comedor, si bien ahora ya no me dejan tanto y, para revolver la olla, me ayudan mis hijas", confió.

Más allá de sus miedos y la difícil prueba que le toca atravesar, todos los días, de 8 a 14, Julia abre las puertas del garage al lado de su casa, para ofrecer un plato calentito a quien se acerque.

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