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Deja todo para hacer un voluntariado en Tanzania

El veterinario neuquino recorrerá África y trabajará en un orfanato.

Sofía Sandoval - ssandoval@lmneuquen.com.ar

Para su cumpleaños número 50, José Massabo decidió hacerse un regalo diferente. Después de diez años acumulando experiencias de viajes, se inclinó por tomarse un año sabático del trabajo y emprender un viaje a pura libertad por Europa y África. Sin hoteles ni excursiones, su periplo incluirá, en cambio, el intercambio constante con las comunidades locales y un voluntariado en un orfanato de Tanzania.

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José es médico veterinario y vive una agitada rutina laboral en los últimos días previos al despegue. El 12 de enero tiene fecha de partida, por lo que sus clientes se apuran a llevarle sus mascotas para que las revise antes de viajar. Con el mate en la mano, recorre los consultorios seguido muy de cerca por Miranda y Bahía, sus perras border collie que no se apartan ni un segundo de sus piernas.

“Se ve que algo presienten”, explica José, que se había decidido a buscar un hogar nuevo para sus mascotas, pero se inclinó por dejarlas en su hogar, la propia veterinaria, que quedará a cargo de otros empleados. “Esta es su casa y los empleados conviven siempre con ellas, se comprometieron a sacarlas a pasear”, asegura.

José viajará ligero de equipaje. Apenas llevará una mochila pequeña, adaptada a las medidas que exigen las low cost, y una dosis extrema de curiosidad por las nuevas experiencias. “Primero viajo a Madrid, vamos a recorrer España y Marruecos con mis hijos; después, ellos se vuelven a Argentina y yo viajo para Tanzania”, relata.

El trayecto no será fácil. Tras aterrizar en Dar es-Salam, la ciudad más poblada de Tanzania, emprenderá un recorrido terrestre de 9 horas hasta llegar a una pequeña comunidad del interior del país.

José sabe que no será fácil. Tanzania sufre de una pobreza extrema, que afecta principalmente a las áreas rurales como las que visitará él. Allí deberá contener a niños que perdieron a su familia entera. “Ya viví experiencias similares como payamédico en el hospital Bouquet Roldán; es muy duro, pero ver los avances que tienen y el impacto de tu trabajo te llena de satisfacción”, asegura.

El veterinario aún recuerda a uno los pacientes del hospital, un niño de 9 años que fue victima de un ACV y que fue influido por sus payasadas. “Estaba siempre acostado en posición fetal y después de un mes, lo vi corriendo atrás de una pelota y gritando ‘gol’”, rememora.

Esa misma sensibilidad lo llevará a recorrer los países de África más afectados por el hambre. Aunque no tiene fechas previstas ni pasajes comprados, planea recorrer vía terrestre otras naciones como Kenia y Etiopía, donde buscará nuevas alternativas para ayudar a la comunidad. Porque José no es ningún turista; es, en cambio, un viajero. Uno que disfruta de conocer paisajes al tiempo que se mezcla con los locales, aprende nuevos idiomas y se empapa de una cultura nueva.

Con ese ímpetu recorrió el resto de los continentes. Estuvo en Colombia, Estados Unidos, Turquía y hasta visitó China y Australia. En cada latitud se mezcló con las comunidades y adquirió una valiosa experiencia que desea compartir con el resto de los neuquinos: todos aquellos que lo desean pero que aún no se animan a dar ese paso, para abrirse a lo desconocido y recorrer otro rincón del mundo.

“No es lo mismo trabajar con mascotas que con animales salvajes, pero dentro de mi voluntariado voy a estar en una granja, así que voy a despuntar el vicio de veterinario”. “Es probable que extrañe todo lo que dejo en argentina, pero tengo previsto reencontrarme con mis hijos otra vez en las vacaciones de invierno”. “A medida que fui viajando, fui aprendiendo muchas cosas. Por ejemplo, me di cuenta de que no se necesita llevar demasiado equipaje”, dijo José Massabo, veterinario

Plataformas de viajeros le tienden una mano

José Massabo planea estar ausente por más de un año. Aunque apenas lleva tres mudas de ropa, cuenta con dos grandes herramientas que lo ayudarán en su recorrido. Desde hace años es miembro activo de Couchsurfing, una comunidad de viajeros en la que se puede recurrir al alojamiento gratuito en casas de anfitriones locales. Además de significar un ahorro de dinero, esta web permite empaparse de nuevas culturas y descubrir las ciudades a través de sus propios habitantes.

Desde el mes pasado, José también es socio de Worldpackers, una plataforma paga en donde los usuarios pueden acceder a oportunidades de trabajo y voluntariados en el extranjero. Con esta herramienta se contactó con el orfanato de Tanzania y pretende encontrar otras ofertas similares en distintos países africanos.

Seguí su viaje en su perfil de Instagram

Con el objetivo de contagiar su amor por los viajes y permitir que tanto amigos como desconocidos se sumen a su recorrido, José Massabo creó un perfil en Instagram que se llama Sin Peine por el Mundo, en donde compartirá no solo fotos de los destinos que recorrerá sino transmisiones en vivo y consejos para armar el equipaje, encontrar el transporte ideal o elegir las aplicaciones correctas para tener un viaje más práctico y económico.

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