Inicialmente, los padres llamaron el sábado por la noche a la Policía para alertar de que su hijo había desaparecido mientras la familia estaba de visita en el bosque y el menor buscaba vegetales por la zona.
Según reconocieron posteriormente, obligaron a su hijo a bajarse del coche en el bosque y lo dejaron allí como castigo, pero cuando regresaron un rato después -tras recorrer con el coche unos 500 metros, según los padres- el menor ya no estaba. "Yo sólo quería corregirlo, asustarlo un poco", declaró el sábado el padre al diario japonés Sankei.
Unos 130 agentes y bomberos trabajaron en la búsqueda del menor, residente en la ciudad de Hokuto. Los equipos de rescate peinaron una zona de unos 5 kilómetros donde el pequeño se bajó del coche de sus padres.
Según la Policía, el niño vestía una cazadora negra, pantalones azules y unas playeras rojas al momento de su desaparición y no llevaba alimentos.
La Policía recibió una llamada de emergencia de sus padres a las 6 de la mañana diciendo que el niño se había perdido mientras recogían vegetales silvestres con su hermana en un viaje por el día a la zona.
Sin embargo, más tarde admitieron que habían dejado al niño solo en la montaña, como castigo por tirarles piedras a autos y personas mientras caminaban.