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Una caótica detención a un presunto motochorro en el barrio San Lorenzo generó denuncias cruzadas entre su familia y la Policía. Los allegados al joven hablan de abuso policial, pero desde la fuerza indican que la situación "se descontroló" y los presentes pretendían entorpecer el procedimiento agrediéndolos.
Cabe recordar que la denuncia de la familia comenzó a circular por la red social Facebook junto a imágenes de la denuncia formal y un video del procedimiento de detención ocurrido el martes por la tarde en el barrio San Lorenzo, el cual había estado motivado porque un joven había presuntamente violado la prisión domiciliaria impuesta contra él.
"Sin decirle nada, lo agarraron, lo esposaron y un policía lo tomó del cuello", aseguró la mujer en su denuncia por abuso policial, que fue dada a conocer por LMN el miércoles.
Su madre y hermana aseguraban que el joven sólo necesitaba dirigirse a un centro de salud a recibir curaciones y que estaba autorizado para hacerlo por sus propios medios y sin custodia policial, lo cual dejaría sin justificación al procedimiento de detención. Asimismo, aseguraron haber sido agredidas físicamente por el personal policial de la Comisaría 16 que acudió a la vivienda de calle Cayastá al 1500, lo que consideraron un claro abuso policial.
Aún así, desde la Policía solicitaron brindar su versión sobre los hechos acaecidos.
"El pasado 3 de febrero, se recibió en Comisaría 16 la orden de controlar la prisión domiciliaria sobre este muchacho de 26 años, que implicaba la obligación de no salir de su domicilio e incluía rondines sorpresivos con firma de planilla", informó a LM Neuquén el comisario Pedro Guento, coordinador operativo de la Dirección Seguridad. Es que el sindicado, es un joven de 26 años de apellido Sánchez que a comienzos de mes había sido acusado por robos bajo la modalidad motochorro, tal como había informado este medio.
Ese día, Sánchez comenzó a cumplir la detención domiciliaria en una vivienda del barrio San Lorenzo y la situación se mantuvo sin novedades hasta el día 16, cuando personal policial "se presentó en la vivienda y fueron atendidos por la madre, quien informó que él no se encontraba pero ya volvía", contó Guento. Unos 10 minutos más tarde, el detenido regresó a su domicilio y explicó que había ido a atenderse al hospital por una lesión.
Los policías dieron aviso a la Justicia de ese primer incumplimiento, pero no recibieron órdenes de actuación, por lo que concretaron la firma de planilla y se retiraron sin más.
Dos días más tarde, el 18, Guento indicó que "tomamos conocimiento que el abogado defensor pidió iniciar un tratamiento médico por la lesión de este muchacho, recibimos un oficio y se lo trasladó a la salita de salud del barrio San Lorenzo para que recibiera curaciones, pero fue sólo por ese día". En este sentido, recalcó: "Todo se maneja con autorización judicial. Se puede dar que a una persona se la autorice para que se traslade sin custodia, pero este no era el caso; la comisaría no recibió ninguna orden escrita del juez de garantías".
Al acudir a controlar el cumplimiento de la detención el día 21, una vez más, Sánchez no estaba presente y se informó el segundo incumplimiento a la cautelar impuesta.
Finalmente, la tarde del martes 22, se registró el tercer y último incumplimiento, tras lo cual se concretó la detención que hizo conocer la propia familia. "El personal se presentó nuevamente, lo encuentran en el domicilio y el móvil se retira. Hace un par de cuadras, y ahí los efectivos ven que un auto que estaba estacionado en la vivienda sale y comienza a circular, por lo que, ante la sospecha que en él iba el muchacho, intentan darle alcance y solicitan refuerzos para que otro patrullero se acerque a la vivienda para verificar si él se encontraba allí", relató el comisario.
Efectivamente, tras la firma de planilla, Sánchez se había retirado en el vehículo visto, por lo que ante el aviso de su familia, hizo un par de cuadras y regresó a su vivienda, momento en que fue visto por los efectivos llegar conduciendo junto a su pareja.
"Por eso se lo detuvo, esta persona no quería ser demorado, quería ingresar a toda costa al domicilio y allí se da un forcejeo porque su madre y su hermana salen para intentar que el procedimiento no se lleve a cabo", contó el efectivo.
Respecto del desorden y la tensión que evidenciaron las imágenes registradas en pleno barrio San Lorenzo, Guento indicó que la situación "se descontroló", pero no se puede aseverar que se haya tratado de un exceso o un mal accionar policial tal como aseguran en la denuncia, dado que sólo pretendían concretar la detención y además también recibieron agresiones.
"A las mujeres se les inició una causa por atentado y resistencia porque intentaron entorpecer el operativo y hubo móviles dañados con piedrazos", confió. De todas maneras, también confirmó que se recibió la denuncia de la mujer por el accionar policial y que, como es de rigor, también será motivo de una investigación interna. Las mujeres no presentaron certificados médicos para respaldar su denuncia de abuso policial.
Por último, el detenido sí fue atendido previo a su traslado a comisaría y los médicos constataron la presencia de "inflamación de su labio superior" como única lesión. Ese mismo día se llevó adelante una nueva audiencia en la que se le revocó la cautelar.