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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por su conducta “irresponsable” y “criminal” ante la pandemia del coronavirus.
En una nota al secretario ejecutivo de la entidad, Paulo Abrao, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara baja, Enio Verri, y el diputado del PT Paulo Pimenta, enumeran las violaciones de Bolsonaro a las directrices de la Organización Mundial de la Salud ara enfrentar la pandemia.
“En este momento de fragilidad y crisis política, institucional y de salud, creemos que una declaración de apoyo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sería relevante”, sostiene la nota. Verri y Pimenta denuncian que Bolsonaro tiene “conducta criminal que expone la integridad física y mental de la población brasileña a daños graves”.
Señalaron que en los últimos días el Presidente ha estado atacando, sin ninguna base científica, la política de confinamiento social que los gobernadores y alcaldes han adoptado en todo el país, siguiendo las pautas de la OMS y el propio Ministerio de Salud.
Bolsonaro, como recordaron los diputados, había defendido el retorno de la circulación de personas por las calles. “De manera diferente, contrariamente a las pautas de las autoridades sanitarias y la comunidad científica, el Presidente y algunos de sus acólitos, con el apoyo y/o la presión de empresarios e inversores sin escrúpulos, han estado librando una guerra real en un intento de frustrar o sabotear todos los esfuerzos por la salud y la vida de miles de brasileños”, escribieron Verri y Pimenta.
Los parlamentarios enfatizaron que Bolsonaro trata el virus como una “gripe” o un “resfrío” y, en un discurso ante la Nación el 24 de marzo, se refirió al tema económico y financiero a expensas de la salud pública, sin preocuparse por la vida de los brasileños.
La declaración generó una crisis política, de salud e inseguridad para la población y fue rechazada por la comunidad médica y científica así como por los líderes del Parlamento brasileño.
Casi 3500 infectados
En Brasil hay 3477 personas infectadas por el Covid-19, de las cuales 93 han muerto. Pese al alerta mundial por la pandemia, Bolsonaro se ha burlado de las preocupaciones de la comunidad internacional y ha instado a los ciudadanos a seguir en las calles y no dejar de trabajar.
En tanto, una jueza federal de Río de Janeiro ordenó levantar la campaña publicitaria del gobierno para suspender el aislamiento por la pandemia y volver a trabajar, decisión que le generó una confrontación con los gobernadores y forzó a Jair Bolsonaro a retroceder y afirmar que no fue una campaña sino un “experimento”.
La jueza Laura Bastos Carvalho había dictado que el gobierno “se abstenga de vehicular, por radio, televisión, periódicos, revistas, sitios web o cualquier otro medio, físico o digital, piezas publicitarias relativas a la campaña ‘Brasil no puede parar’”.
Ordenan que se baje la campaña
Si el gobierno de Bolsonaro no levanta la campaña callejera en la que sugiere a la gente que vuelva a trabajar y deje el aislamiento, deberá pagar una multa de 20 mil dólares. La campaña publicitaria le había costado al gobierno de Bolsonaro casi un millón de dólares.