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Denuncian cobro indebido de multas con radares

Fue en Darwin. Intervino la Defensoría del Pueblo de Neuquén.

La Defensoría del Pueblo de Neuquén pidió informes al municipio de Darwin por el funcionamiento de radares ubicados sobre la Ruta 22 a la altura de esa localidad rionegrina. Todo surgió a raíz del testimonio de una vecina del Alto Valle a la que se le labró una multa el lunes por la noche. La mujer denunció la ausencia de cartelería que alerte sobre este dispositivo, tal como lo exige la normativa vial.

El organismo de control que conduce Ricardo Riva ya había impugnado 16 multas realizadas en ese tramo de la 22 entre el 7 de septiembre y el 1° de noviembre del año pasado, a partir de que se registraron “vicios en la implementación del cinemómetro”. Ese inconveniente fue solucionado, pero ahora se habrían presentado otras irregularidades. “El problema es que se incumpliría, en principio, con las señalizaciones. Por eso vamos a girar este reclamo al intendente con la consulta correspondiente. No decimos que el radar no se pueda usar, pero vamos a pedir informes y también a poner al tanto de la situación a la Defensoría de Río Negro”, explicó Riva.

La denuncia la hizo Susana Campillo, quien reclamó en la Defensoría por sentirse estafada. Dijo que no está en contra de los controles pero que el servicio debe ser transparente. “Al cartel de advertencia no lo ve nadie, no tiene la altura adecuada y por lo menos tiene que ser reflectivo”, advirtió.

El municipio local está obligado a colocar la cartelería correspondiente, con la advertencia y distancia óptima para cumplir con la norma de máxima velocidad (ver aparte).

Los radares son autorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), previa presentación de los municipios. En el caso de Darwin, fue habilitado en abril del año pasado y había sido gestionado por la propia comuna a raíz de varios accidentes fatales ocurridos en el lugar.

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El año pasado se impugnaron 16 infracciones porque el radar no estaba habilitado. Ahora, el cuestionamiento pasa por la falta de señalización.

A mediados del año pasado, otro radar de la zona había quedado bajo la lupa por su funcionamiento irregular. Es el que funciona en Chimpay y que no contaba en ese entonces con habilitación para hacerlo. Un centenar de reclamos se habían recibidos en la Defensoría del Pueblo de Neuquén y Río Negro tras conocerse que el Juzgado de Faltas de esa localidad estaba multando a los conductores que circulaban por allí con un equipo que no tenía la autorización de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

Las numerosas multas generaron una ola de denuncias en la Defensoría (182 reclamos) y la Justicia determinó que las recibidas entre marzo y agosto no debían ser efectivizadas. Pero a partir del 21 de noviembre el municipio rionegrino logró la habilitación del ente nacional, por lo que el radar ya está funcionando de manera legal. La Defensoría de Neuquén recomendó a los automovilistas pagar las multas emitidas después de esa fecha y luego, en todo caso, reclamar si fue mal formulada.

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--> En la Ruta 22 los sacaron y en la 7 nunca llegaron

La instalación de radares de velocidad sobre la multitrocha de la Ruta 22 fue uno de los temas municipales más difundidos el año pasado. Sin embargo, el sistema funcionó poco y nada, ya que desde hace varios meses los dispositivos fueron retirados y los vehículos, a sabiendas de esta situación, no respetan la máxima de 60 kilómetros por hora en esa ruta.

El argumento desde la municipalidad es que los inspectores encargados de manejar estos radares móviles tuvieron que ser asignados a cumplir tareas de control en la obra del Metrobús. Pero también circuló el dato de que los dispositivos no estaban bien calibrados y que fueron enviados a Buenos Aires para ponerlos en condiciones.

Durante el tiempo que sí funcionaron se labraron sólo 108 multas, donde uno de cada diez conductores iba a más de 66 kilómetros por hora, que es el límite de tolerancia. Hubo 95 conductores que pararon en el control y no llegaban a los 80 kilómetros por hora pero igual estaban excedidos. En sólo seis casos los pescaron con la aguja por encima de 100 y el récord fue un automovilista que iba a 113 kilómetros por hora, casi el doble del límite legal.

Los operativos se concentraron en el tramo que va desde el cruce con Saavedra hasta el límite con Plottier, donde se había detectado la mayor siniestralidad.

Los operativos se hicieron de mañana, entre las 9 y las 13, con una frecuencia de uno a dos días por semana. Para el Municipio, el radar logró en su momento un cambio cultural entre los conductores neuquinos. Desde la Dirección de Tránsito afirmaron que durante los días sin operativos los autos igual circularon a menor velocidad que antes. Pero eso fue en septiembre del año pasado, cuando se implementó y se mantuvo unos meses después.

En la actualidad, basta con hacer un recorrido por la multitrocha para constatar que casi nadie respeta las velocidades máximas. Y peor para la provincial 7, donde se anunció que se instalarían radares que nunca llegaron .

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