Según consta en la denuncia presentada a la intendenta, Brunilda Rebolledo, el subsecretario de Gobierno municipal, Jorge Cuevas, se habría llevado a su casa una camioneta privada llena de material de enripiado utilizado para el asfalto de la Ruta 62.
La denuncia fe realizada por Andrés Freisztav, quien explicó que el funcionario le solicitó al operario encargado de la pala mecánica de la obra que cargara el material en la caja y después se lo llevó a su vivienda, en la Laguna Rosales.
Freisztav adjuntó dos fotos tomadas por otras personas y explicó que para comprobar el hecho, esperó a que el vehículo del funcionario llegara al acceso del lote donde reside, un terreno fiscal, propiedad de la Provincia, que fue cedido para uso residencial del funcionario.
En la misma denuncia se explica que Jorge Cuevas es beneficiario no sólo de esa casa, sino también de un tendido eléctrico trifásico que llega hasta el lugar y un acceso totalmente enripiado, mientras que, unos kilómetros antes, en el barrio Kaleuche, muchos vecinos viven sin energía eléctrica y con calles sin enripiar.