Otra vez la historia se repite
En junio de este año, ocurrió un caso similar cuando un policía baleó a una perra callejera en el barrio Mirador de Centenario, quien murió a los cinco días luego de permanecer internada. Tenía cinco cachorros que fueron repartidos en hogares de tránsito.
En ese momento, los lugareños rescataron al animal y una asociación protectora la bautizó MIlagros y se hizo cargo de las operaciones. Luego de la balacera, el animal había perdido un ojo y tuvieron que reconstruirle la mandíbula.
El caso resonó fuerte en las redes sociales y llegó a los medios nacionales. Incluso el gobierno provincial salió a condenar el hecho y ofrecerse para paliar los gastos de internación. Maximiliano Mellado de 26 años, el policía que le disparó con su arma reglamentaria, fue puesto a disponibilidad por el jefe de policía y hay una causa penal por violar la Ley de Maltrato Animal. El efectivo reaccionó cuando Milagros mordió a un perro de su propiedad.