Parecía un día normal en la Clínica Veterinaria Municipal de Berazategui hasta que un empleado detecto por las cámaras de seguridad y vio a un compañero intentando mantener sexo con un pony.
Según explicaron fuentes judiciales, un hombre estaba abusando del animal cuando fue descubierto y denunciado por zoofilia pero no quedó detenido. La causa quedó en manos del fiscal Carlos Riera con la carátula de “averiguación de ilícito”.
El insólito hecho ocurrió en la clínica municipal ubicada en la calle 149 de Ranelagh, en el conurbano bonaerense.
El animal, por su parte, se llama Pamela y fue sometido a "pericias veterinarias" para detectar si sufrió lesiones por parte del empleado.
Este tipo de delitos no contempla sanciones graves debido a que la legislación estable para estos casos "penas menores". "El empleado no quedará detenido incluso si es condenado", explicaron.