Rosario Central venció por 3 a 1 al Rojo de Avellaneda con un gol del campeón del mundo y avanzó a cuartos de final.
Rosario Central dio vuelta un partido que había empezado desfavorable ante Independiente, luego de que el paraguayo Gabriel Ávalos abriera el marcador para el Rojo a los 36 minutos. En el Gigante de Arroyito, con el apoyo de su público, los Canallas no tardaron en llegar al empate de la mano del campeón del mundo Ángel Di María, quien festejó de una forma un tanto particular.
Tras convertir un verdadero golazo, donde entró regateando al área desde la banda derecha y definió de zurda, el "Fideo" festejó haciendo el "67" o "six seven" como se lo conoce en las redes sociales. La celebración consta de un movimiento de brazos similar al de "más o menos".
Lo cierto es que el “67” es el nuevo código absurdo de TikTok: nació de una canción de rap, se mezcló con el básquet y terminó convertido en una frase viral que los adolescentes repiten sin que tenga un significado exacto. Su éxito está justamente en eso: funciona como chiste interno. Al estar generalmente asociado a los niños, o los más jóvenes, seguramente el festejo de Di María tenga que ver con un pedido de sus hijas.
El origen viene de “Doot Doot (6 7)”, tema del rapero estadounidense Skrilla. La frase empezó a circular fuerte en edits de básquet, especialmente asociados a LaMelo Ball, que mide 6’7”. Después se expandió con videos de jóvenes repitiendo “six-seven” con un gesto de manos, hasta volverse un chiste masivo en TikTok e Instagram. Puede usarse como respuesta absurda, como celebración, como burla o simplemente para molestar.
El encuentro comenzó muy entretenido, con ambos equipos presentando un planteo muy ofensivo y generando situaciones muy claras para ponerse en ventaja.
Así fue como el “Rojo” pudo abrir el marcador a los 36 minutos del primer tiempo, cuando el goleador del torneo, Gabriel Ávalos, recibió en el área chica y solo tuvo que empujarla al fondo del arco luego de un buscapié perfecto del chileno Maximiliano Gutiérrez.
Cuando parecía que el equipo de Avellaneda se iba a ir al entretiempo en ventaja, apareció Di María, quien realizó una tremenda jugada individual y sacó un muy preciso remate para igualar el encuentro en la última del primer tiempo.
La segunda mitad fue muy pareja y tanto a Rosario Central como a Independiente les costó generar situaciones con claridad.
Sin embargo, el local pudo inclinar la balanza a su favor recién a los 42 minutos del complemento, luego de que el joven Cantizano sacara un potentísimo remate después de un gran desborde del delantero Enzo Copetti, que se encargó de hacer el trabajo sucio contra la defensa del “Rojo” durante todo el encuentro.
Finalmente, el “Canalla” convirtió el 3-1 definitivo para liquidar el partido a los 92 minutos, a través de una contra letal que derivó en el gol del también juvenil Elías Verón.
De esta manera, el equipo rosarino avanzó a los cuartos de final y continúa con el sueño de ganar un torneo dentro de la cancha, luego de la polémica que se generó el año pasado cuando la AFA inventó el título de Campeón de Liga por haber finalizado primero en la tabla anual.