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El elenco culé perdió 4-2 frente al Girona en el Camp Nou en un encuentro para el infarto.
La Liga de España cuenta con un nuevo líder, que volvió a dar el batacazo: el sorprendente Girona, que una vez más mostró todo su potencial, derrotó al Barcelona como visitante por 4-2 en un encuentro frenético y se subió a la cima del certamen para sorpresa de propios y extraños. Así, el Real Madrid quedó dos unidades por detrás del humilde cuadro catalán y el Atlético de Madrid, con un encuentro menos, está a siete puntos del primer puesto.
Ocurre que el elenco comandado por Míchel, que forma parte de las huestes del City Group, se adelantó rápidamente en un Camp Nou repleto: el ucraniano Artem Dovbyk, a los 12', aprovechó una desatención de Andreas Christensen luego de una deliciosa asistencia de su compatriota Viktor Tsygankov. La definición con suspenso, que remató en el palo, debió ser convalidada por el VAR, que valoró una posible posición adelantada.
A esas alturas, el pleito era de ritmo frenético y ambos equipos llegaban con cierto peligro al área rival. Sin embargo, los rojiblancos pudieron desarticular el entramado ofensivo de los anfitriones. Los culés lograron capitalizar sus individualidades y alcanzaron la igualdad siete minutos después: Robert Lewandowski ejecutó un preciso cabezazo tras un buen centro de Raphinha.
Iñaki Peña, reemplazante de Marc André Ter-Stegen, empezó a transformarse en figura y evitó varias acciones interesantes de los Tozudos. Al cierre de la primera etapa, Miguel Gutiérrez dejó atónito a todo el estadio con un remate y anotó la segunda conquista. Aún tomando riesgos en la salida y con el arquero Paulo Gazzaniga como principal opción de pase para iniciar las acciones, el Girona no sufrió de pánico escénico y fue superior.
Ya en el complemento, el blaugrana ensayó algunas jugadas aisladas que no alcanzaron para someter al golero argentino. Apenas un disparo de Ilkay Gundogan desde fuera del área, de la mano de un claro tiro libre, permitió avizorar una tibia aproximación de un Barsa aturdido. Mientras el conjunto local se volcó completamente al contraataque, el Girona le dio un golpe letal: Jules Koundé cometió un error en la cobertura y Valery Fernández estampó el 3-1.
Cuando todo parecía indicar que el marcador ya no se movería nuevamente, los comandados por Xavi encontraron el descuento: el mediocampista alemán, que gestó buena parte de las incursiones ofensivas, paralizó todos los corazones con una linda media vuelta. Lewandowski, incluso, tuvo la oportunidad de empardar el cotejo en una posición más que clara, pero la pelota le rebotó en el hombro.
El juez Isidro Díaz de Mera Escuderos añadió diez minutos más que fueron una pesadilla para el Barcelona: luego de una falta de Joao Cancelo a Portu, el uruguayo Cristian Stuani tuvo fortuna tras un intento de Savinho y solo debió empujar el balón al borde de la línea para sellar el 4-2. Un golpe inesperado que pone en jaque el reinado de los titanes en la península ibérica.