El Xeneize quedó vivo con la igualdad, pero estará obligado a ganar en la última jornada ante Universidad Católica.
Boca empató 1-1 ante Cruzeiro en La Bombonera por la quinta fecha del grupo D de la Copa Libertadores. El encuentro estuvo lleno de polémicas, ya que el árbitro le anuló un gol y no le dio un claro penal en la última jugada del partido.
Úbeda cambió un poco el equipo: por obligación, reemplazó a Bareiro (lesionado) por Milton Giménez y al Ruso Ascacibar (suspendido por dos fechas) por Tomás Belmonte. Por una cuestión de rendimiento, Malcom Braida jugó en el lateral derecho, en lugar de Weigandt.
En solo un minuto de juego, Boca avisó con Merentiel, que tomó un rebote tras un centro de Braida y le quemó los guantes a Otávio. El Xeneize también se plantó en la salida del rival, presionando bien arriba.
A los siete minutos, el arquero brasilero le volvió a ganar la pulseada al delantero uruguayo, que anticipó un centro de Blanco, pero la definición le volvió a salir muy al medio.
A los 12 minutos, Boca acorraló a Cruzeiro en su propia área y Giménez se erró un gol clarísimo: tras un flojo despeje del arquero de Cruzeiro, el delantero definió al cuerpo y desperdició una situación clave para el 1-0.
A los 15 minutos, Leandro Paredes tiró un gran centro al segundo palo para que Merentiel levante la pierna y la empuje en la línea, para poner el 1-0 y desatar el desahogo de la gente en La Bombonera.
A los ocho minutos del segundo tiempo, cuando Boca se tiraba demasiado atrás, Fágner apareció por la zona derecha y le pegó al primer palo de Brey, que no pudo detener el disparo, con el que Cruzeiro puso el 1-1. El árbitro revisó la jugada en el VAR por una mano en el inicio de la jugada, pero terminó convalidando el tanto.
A los 63 minutos, el visitante tuvo una jugada muy clara para el 2-1: un gran pase filtrado por izquierda para Pereira, que quedó mano a mano con Brey y decidió tirar el centro atrás para Christian, que definió apenas cruzado.
Boca, en un momento flojo del partido, recibió una buena noticia: Gerson se fue expulsado en Cruzeiro por un criminal planchazo a Paredes, que luego estuvo a punto de poner el 2-1 de tiro libre.
Zeballos, que ingresó por Belmonte luego de la expulsión, tuvo dos chances para el 2-1: primero con una definición de derecha que tapó muy bien el arquero, y luego con un cabezazo que pasó a centímetros del palo.
En la última del partido, luego de que el VAR le anulara el 2-1 a Merentiel, hubo una mano clara de penal en el área de Cruzeiro, y el árbitro decidió de manera insólita terminar el partido sin revisar la acción.
Boca: Leandro Brey; Malcom Braida; Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Milton Giménez. DT: Claudio Úbeda.
Cruzeiro: Otávio; Fágner, Fabrício Bruno, Jonathan Jesús, Kaiki; Gerson, Lucas Romero; Bruno Rodríguez, Matheus Pereira; Christian y Kaio Jorge. DT: Artur Jorge.