La dirigencia de la federación quedó muy conforme con su trabajo y ya comenzaron las negociaciones formales.
La gran campaña de Estados Unidos en el Mundial 2026 no solo despertó el entusiasmo de los hinchas, sino que también aceleró los planes de la dirigencia para asegurar la continuidad de Mauricio Pochettino. Luego de finalizar primero en su grupo y clasificarse a los dieciseisavos de final, la federación estadounidense inició conversaciones para extender el vínculo del entrenador argentino hasta la Copa del Mundo de 2030, en una clara muestra de respaldo al proyecto que encabeza desde su llegada.
Según informó The Athletic, el contrato del estratega finalizaba al término de la actual cita ecuménica, pero el rendimiento del equipo llevó a los dirigentes a mover fichas rápidamente. El seleccionado norteamericano se convirtió en una de las sorpresas de la fase de grupos gracias a su juego competitivo y a una identidad que fue consolidando con el paso de los meses, algo que fortaleció la confianza de las autoridades en el trabajo del ex técnico de Tottenham, PSG y Chelsea.
Desde la conducción de US Soccer reconocieron públicamente que existen negociaciones en marcha. El director ejecutivo de la federación, J.T. Batson, confirmó que ambas partes ya comenzaron a analizar el futuro una vez concluido el certamen. “Hemos tenido una gran cantidad de extensas charlas en torno a lo que los próximos cuatro años pueden ser para nosotros. Estamos entusiasmados y ellos también”, explicó el dirigente sobre las conversaciones con el cuerpo técnico.
El directivo, sin embargo, dejó en claro que la prioridad inmediata sigue siendo la participación en la Copa del Mundo. “Antes, por supuesto, debemos enfocarnos en este verano y eso estamos haciendo”, señaló, remarcando que tanto la federación como el entrenador consideran que todavía queda mucho por jugar en el torneo que se disputa en Estados Unidos, Canadá y México.
Pochettino comparte esa postura y evita distraerse con cuestiones contractuales en medio de la competencia. El santafesino entiende que cualquier definición respecto de su continuidad deberá esperar hasta después del máximo torneo internacional, cuando exista mayor tranquilidad para evaluar objetivos y proyectar el próximo ciclo. De todos modos, nunca ocultó su deseo de seguir al frente del seleccionado y completar un proceso de largo plazo.
Mientras las negociaciones avanzan, el equipo norteamericano se prepara para afrontar uno de los desafíos más importantes de su campaña. Tras sumar dos victorias y una derrota en la fase de grupos, Estados Unidos enfrentará a Bosnia en los dieciseisavos de final, con la ilusión de seguir haciendo historia en su Mundial. El rendimiento mostrado hasta ahora fortaleció el vínculo entre Pochettino, los jugadores y los hinchas, que ya sueñan con verlo liderar al seleccionado rumbo a la cita mundialista de 2030.
El impacto del entrenador argentino también se percibe fuera del campo de juego. Su estilo de conducción, la confianza depositada en los futbolistas jóvenes y la capacidad para competir ante rivales de peso generaron una identificación inmediata con el público local. Las imágenes de apoyo en los estadios y las constantes muestras de afecto reflejan un vínculo que creció rápidamente desde su desembarco.
La clasificación a la fase eliminatoria reforzó aún más esa conexión. Después de años de resultados irregulares en grandes torneos, Estados Unidos volvió a mostrarse competitivo y con aspiraciones concretas de protagonismo. Buena parte de ese crecimiento es atribuida al trabajo de Poch, quien logró construir un equipo equilibrado y con una idea de juego reconocible.
Por ese motivo, la dirigencia considera que asegurar su continuidad es una prioridad estratégica. La intención es que el argentino encabece todo el proceso rumbo al próximo Mundial, aportando estabilidad a una selección que busca consolidarse entre las potencias emergentes del fútbol internacional. El proyecto, además, contempla el desarrollo de nuevas generaciones de futbolistas para sostener el crecimiento en el tiempo.