{# #} {# #}
El club que milita en la Primera Nacional viene siendo perjudicado sistemáticamente, pero se mantiene en los puestos de arriba.
San Telmo tenía hasta hace un mes a uno de los jugadores que era sensación en el ascenso. Se trata de Adrián Fernández, un volante ofensivo de 23 años con mucha proyección que era uno de los destacados de la Primera Nacional en la buena campaña de su equipo, que hoy se ubica segundo en la zona B de la categoría.
Entre los interesados en Fernández estaba Barracas Central y otros clubes bastante más grandes como Racing. Sin embargo, el futbolista fue vendido a Peñarol de Uruguay, que está jugando Copa Libertadores y en cuartos de final enfrentará a Flamengo.
El "Candombero" decidió cederle el jugador a Peñarol porque los aurinegros pagaron US$ 150 mil por el cargo del préstamo y además entre las partes acordaron una opción de compra para mediados de 2025. Los clubes argentinos interesados pretendían llevárselo libre.
El 9 de junio, hinchas locales tiraron una bomba de estruendo en el vestuario visitante en la previa de San Telmo-Aldosivi y el encuentro fue lógicamente suspendido. AFA sancionó al anfitrión con la quita de tres puntos, una multa económica y cuatro partidos de local a puertas cerradas.
Ya en agosto y con el regreso de sus hinchas, con el arbitraje de Lucas Comesaña en el 1-2 ante Defensores de Belgrano, la gente estalló. El desempeño del juez fue muy criticado por perjudicar a San Telmo y hubo incidentes graves fuera del estadio del Candombero entre hinchas y la policía.
El club aclaró en un comunicado que la terna arbitral se retiró de la cancha sin problemas y que los hechos de violencia se produjeron por un altercado con un alcanzapelotas.
En ese partido, los locales interpretaron el arbitraje como una represalia de Tapia por haber vendido a Fernández a Peñarol y no a Barracas. Más allá de la certeza o no de ese razonamiento, este tipo de hechos se dan porque, como mínimo, está dañada la credibilidad del fútbol argentino y todo se pone bajo sospecha.
Por otra parte, estando Barracas en el medio, no resultaría para nada novedoso que la campaña resulte concreta y real.
En ese contexto, no son pocos los conocedores de la categoría y del fútbol argentino que consideran que cada arbitraje que perjudica al club en cuestión es un pase de factura. El último fin de semana y por la fecha 31 de la Primera Nacional, San Telmo derrotó 3 a 2 a Atlético Rafaela en un partido escandaloso. Hubo un penalazo no cobrado en favor del local y uno muy dudoso en favor de la visita.
El árbitro fue Carlos Córdoba, que viene con desempeños muy polémicos desde el Federal A, como tantos de sus colegas que suben de categoría bastante más fácil que otros.
San Telmo ha sido elogiado durante esta temporada por su forma de juego, además de los resultados positivos que logra siendo un club chico de la categoría. Como detalles particulares que visten lo que es el fútbol argentino y esta novela que promete tener más capítulos, el año pasado el Candombero fue beneficiado por la decisión de AFA de anular un descenso cuando tenía que jugar un desempate con Almagro para ver quién jugaba la promoción.
Además, el domingo que viene desde las 15:30 y sin transmisión de la TV, San Telmo visitará a Deportivo Madryn, cuyo presidente Ricardo Sastre salió en las últimas horas a bancar a Tapia en la pelea mediática con Andrés Fassi.
Es hasta gracioso que el presidente del club chubutense hable de fallos arbitrales cuando la campaña de su equipo en el Federal A fue de las más escandalosas, algo que en su momento sufrieron los clubes regionales como Cipolletti, Independiente de Neuquén y Deportivo Roca entre tantos otros.