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Cómo juega Granit Xhaka, la figura de Suiza que admira a Messi

Las virtudes y debilidades del capitán suizo que deberá tener en cuenta la Selección Argentina antes del cruce por cuartos de final.

Granit Xhaka es mucho más que el capitán de Suiza. A sus 33 años, el mediocampista representa el punto de equilibrio de un equipo que construye buena parte de su juego alrededor de su lectura, su capacidad para ordenar y su precisión con la pelota. Ante la Selección Argentina, será uno de los futbolistas que Lionel Scaloni deberá controlar especialmente para evitar que el conjunto europeo pueda imponer el ritmo que más le conviene.

Las virtudes de Xhaka

Su principal virtud está en la organización. Xhaka suele ubicarse por delante de los defensores y desde allí maneja la salida, ofrece permanentemente una línea de pase y decide cuándo acelerar o frenar el juego. No necesita conducir demasiado para influir: con pocos toques puede cambiar de orientación, superar líneas mediante un pase vertical o encontrar rápidamente a los futbolistas ofensivos.

También tiene una enorme capacidad para interpretar dónde caerá la segunda pelota y adelantarse al desarrollo de las jugadas. Esa inteligencia táctica le permite compensar una velocidad física que ya no es la de sus primeros años. Su zurda, además, representa una amenaza desde media distancia y en los envíos largos, una herramienta que Suiza utiliza para cambiar rápidamente el sector de ataque.

Granit Xhaka: una marca registrada en la Premier League

Su trayectoria ayuda a explicar esa madurez. Xhaka comenzó su carrera profesional en el Basilea de Suiza y después dio el salto a la Bundesliga con Borussia Mönchengladbach. En 2016 llegó al Arsenal, donde disputó siete temporadas, acumuló 297 partidos oficiales, marcó 23 goles y conquistó dos FA Cups. También llegó a ser capitán de los Gunners y atravesó momentos de fuerte tensión con los hinchas antes de reconstruir su relación con el público y despedirse como uno de los referentes del equipo.

En 2023 dejó Inglaterra para sumarse al Bayer Leverkusen de Xabi Alonso y fue protagonista de una temporada histórica. El equipo ganó por primera vez la Bundesliga, conquistó también la Copa de Alemania y Xhaka se consolidó como el encargado de darle pausa, claridad y experiencia a un conjunto que dominó el fútbol alemán.

Su historia con la Premier League tuvo un nuevo capítulo en 2025, cuando Sunderland lo incorporó tras su regreso a la máxima categoría. El suizo firmó por tres temporadas y rápidamente recibió la cinta de capitán. Durante la campaña 2025/26 disputó 27 partidos de liga y marcó un gol, pero su influencia excedió las estadísticas: se convirtió en el conductor de un plantel joven y en la principal referencia para ordenar al equipo desde el mediocampo.

Los puntos débiles del capitán de Suiza

Sin embargo, Xhaka también puede sufrir cuando lo obligan a recibir incómodo y con poco tiempo para decidir. Una presión intensa sobre su primera intervención puede cortar parte del circuito suizo, especialmente si Argentina consigue impedir que juegue de frente y lo obliga a descargar hacia atrás. Su falta de velocidad en espacios amplios también podría quedar expuesta si la Selección logra superar la primera línea y atacar rápidamente.

Para Argentina, la clave estará en evitar que tenga libertad para pensar y distribuir. Si Xhaka recibe cómodo, Suiza tendrá más posibilidades de controlar el desarrollo, encontrar a Breel Embolo y activar sus transiciones. Si el equipo de Scaloni consigue aislarlo y forzarlo a jugar bajo presión, habrá limitado al futbolista que funciona como cerebro, capitán y termómetro de su próximo rival.

Su admiración por Lionel Messi

El volante con pasado en el Arsenal inglés reconoció como un “privilegio” poder “enfrentarlo y ser parte de su historia”. El enfrentamiento entre la Selección argentina y el combinado suizo se dará el próximo sábado 11 de julio a las 22:00 (horario argentino), en el estadio Arrowhead de Kansas City, por un lugar en las semifinales de la Copa del Mundo.

Como la mayoría de los deportistas destacados a nivel mundial, Granit Xhaka aprovechó la oportunidad de enfrentar a Argentina para demostrar su gran aprecio por Lionel Messi.

Habiendo sido titular en el pasado enfrentamiento entre ambas selecciones por una cita mundialista, en los octavos de final de Brasil 2014 y con un triunfo argentino en tiempo extra, Xhaka aseguró no saber si podrán detener al delantero del Inter Miami “durante 90 minutos, o incluso 120”.

Además, el mediocampista admitió que, tanto para él como para todos los futbolistas que jugaron en la “era Messi”, se trata de un “privilegio enfrentarlo y ser parte de su historia”.

Luego de calificarlo como uno de los mejores de la historia, el mediocampista del Arsenal inglés prefirió valorar también lo demostrado por su equipo en el camino hasta los cuartos de final, al afirmar que buscarán “mostrar la personalidad de Suiza”, hacer que las cosas sean “extremadamente difíciles” para Argentina y disfrutar del partido “con seguridad”.

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