Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, se reunió con el presidente y CEO de F1, Stefano Domenicali, y reveló los detalles de la charla.
Una comitiva del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezada por el jefe de Gobierno Jorge Macri, llegó este jueves a San Pablo, sede del Gran Premio de Brasil a disputarse este fin de semana en el marco del campeonato de la Fórmula 1. El motivo del viaje fue para encontrarse por primera vez con Stefano Domenicali, presidente y CEO de la Fórmula 1, desde que se establecieron las negociaciones para que la Máxima vuelva a la Argentina.
Después de una reunión de 40 minutos, Macri conversó con la prensa que esperaba afuera y brindó novedades acerca del regreso de la F1 al país. "La intención es firmar un contrato por mínimo cinco años”, fue una de las frases mas resonantes. En cuanto a las fechas, todavía no hay un plazo acordado. En la charla aparecieron 2029 y 2030 como posibles ventanas para el regreso. “Por ahí está la ventana, pero quiero ser muy cuidadoso porque hay mucha gente que vende expectativas y acá lo importante es tener certezas”, aclaró Macri. Igualmente, aseguró que el Gálvez estará preparado por si la Fórmula 1 lo necesita antes, incluso si la contingencia pide un 2027.
La posibilidad de ponerse a disposición para el calendario del año próximo, ante eventuales cambios por la situación en Medio Oriente, se mencionó durante el encuentro, aunque sin profundizar. “Muy por arriba, porque esas son prerrogativas que tiene la Fórmula 1 y ellos deciden. Buenos Aires va a estar lista”, respondió.
Ese punto ocupa el primer lugar entre los objetivos de la Ciudad: completar la renovación del autódromo con las condiciones necesarias para recibir a las grandes categorías. Macri explicó que el proyecto incorporó exigencias de la F1 tanto para el trazado como para las instalaciones. “Hay que trabajar en el diseño de la pista, la infraestructura, desde paddocks a seguridad para Fórmula 1, así que hicimos ese upgrade. El primer paso es terminar la obra como corresponde”, detalló. Además, señaló que los trabajos avanzan con un cronograma “levemente adelantado”, un margen que consideró importante ante posibles complicaciones climáticas durante el verano.
En paralelo, la intención del gobierno porteño es profundizar las conversaciones para conseguir un horizonte concreto. “De aquí a marzo, trabajar en ver si podemos llegar a un acuerdo buscando certezas de una fecha futura para Buenos Aires”, explicó Jorge Macri. Ese plazo corresponde al trabajo de negociación, sin que implique una fecha confirmada para firmar ni para correr. La otra parte del desafío pasa por financiar un Gran Premio y sostenerlo en el tiempo. El jefe de Gobierno reconoció que Buenos Aires compite con destinos que cuentan con recursos económicos muy importantes, aunque se mostró confiado en poder presentar una propuesta sólida.
“Obviamente, tener a la Fórmula 1 requiere tener una estructura financiera acorde. No es fácil competir con países que tienen estructuras financieras muy poderosas, pero creo que estamos en condiciones de darle a la Fórmula 1 la certeza que necesita para un contrato de largo plazo”, sostuvo. Según contó, Stefano Domenicali reconoció durante la reunión la pasión argentina por el automovilismo. Para el jefe de Gobierno, el tiempo dedicado al encuentro también representa una señal de interés: “Si no fueran conscientes, Stefano debe tener mil prioridades distintas a recibirnos. Si nos dedicó el rato que nos dedicó y venimos trabajando como venimos trabajando, es porque ven el compromiso que tenemos”.
El próximo paso será continuar las conversaciones entre los equipos técnicos, financieros y legales. Macri aseguró que Domenicali no planteó un nuevo requisito particular en esta cumbre, sino que acordaron mantener el trabajo que ya está en marcha. “La Fórmula 1 no se mueve de manera liviana en la decisión de tratar de poner una nueva fecha en el calendario. A mí me importan más los logros que los anuncios”, remarcó.
La presencia de Franco Colapinto en la categoría también apareció entre las preguntas. Macri reconoció su aporte, aunque insistió en que el regreso debe construirse sobre una base que trascienda a los protagonistas del momento. “Obviamente ayuda que haya un corredor, sin ninguna duda. Franco es una figura relevante, pero yo hoy estoy en el cargo, puedo no estarlo después. Estructuras como estas se definen más allá de las personas”, señaló. Y ante la consulta sobre la continuidad del proyecto más allá de su gestión, la cual termina en diciembre del 2027 pero con posibilidad de ser reelecto, dejó una definición: “Sin ninguna duda tiene que ser una cuestión de Estado”.