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La selección nacional comenzó su camino en el Fiba Americas U16 el pasado 5 de junio con una victoria ante el local, México y continuó con una derrota ante el siempre poderoso Estados Unidos. “Tuve muy pocos minutos, solo jugué los primeros partidos y el resto ya no entré, me tocó apoyar a mis compañeros desde el banco”, contó el cipoleño Maxi Liscovsky a LM Cipolletti.
Después de aquella derrota 113 a 52 ante los norteamericanos, el trabajo del equipo a cargo de Juan Pablo Fernández, tuvo que dar vuelta la página y dejar todo para conseguir la plaza en el Mundial de Turquía. Así fue que en su tercer partido derrotaron a Puerto Rico. “Ver como salía en cancha lo que entrenábamos por horas y horas no tiene precio. Cada jugada que nos llevaba tiempo, salió como tenía que salir y es nos llenó satisfacción. El trabajo y el esfuerzo que hizo cada uno se pudo demostrar”, dijo Liscovsky.
El carácter y la calidad del seleccionado sub 16 argentino dejó en claro el nivel que tiene Argentina en esa categoría. “Es impresionante el nivel que hay en Sudamérica y Norteamérica. Creció muchísimo el básquet nuestro y por eso llegamos hasta el mundial”, sumó.
Ya con el triunfo en la última jornada de la fase de grupos, Argentina se encaminó al principal objetivo con el cual llegaron a Yucatán y en los cuartos de final, ante República Dominicana, los pibes se metieron en la copa del mundo. “Es hermoso lo que vivimos, no tiene precio, es inexplicable la sensación de haber entrado al mundial”, contó feliz el "13" de la selección.
Aún con algunos partidos más por delante, los muchachos, salieron nuevamente a la cancha en semis y finalmente tras las derrota con Canadá y Puerto Rico quedaron en la cuarta colocación del clasificatorio.
“No salimos mucho, así que no vimos cuántos tantos argentinos había, pero la gente que nos recibió fue muy amable con todos. De todas maneras sentimos mucho el apoyo en cada partido que jugamos. Nuestro día a día era del hotel, al entrenamiento y de ahí a la cancha, no fue mucho más”, dijo sobre la rutina del equipo en Yucatán.
Ya en su ciudad natal nuevamente, Maxi se recupera del desgaste del torneo y el viaje con sus compañeros de equipo. “Estoy de nuevo en Cipolletti, acostumbrándome al frío otra vez. Fueron días de mucho calor en México, hubo un clima increíble todos los días”, agregó.
La Copa del Mundo se celebrará en Turquía el próximo año y Máximo se ilusiona con formar parte. Si bien no tuvo los minutos esperados en un equipo donde las figuras fueron Tomás Scola, Iván Prato y Tyler Eli Kropp, el representante regional no renuncia a su sueño de ser parte de la selección como lo viene haciendo desde el año pasado. “El año que viene volvemos a hacer los procesos de selección y los campus. Ahora vuelvo a Pacífico, pero voy a estar de muevo en cada una de las concentraciones y campus que haya de la selección”, concluyó.
Nota por Juan Pablo Andrez