El Xeneize, que atraviesa un presente convulso, quiere sumar de a tres para empezar a escalar en la tabla de su grupo.
Con un planteo bien ofensivo, Boca encontró una versión auspiciosa durante los primeros minutos: logró interesantes asociaciones y se acercó peligrosamente al arco rival con ímpetu. En el cuarto de hora inicial, la mejor fue de Adam Bareiro: el delantero paraguayo le pegó con pifia incluida tras una linda media vuelta que surgió de un pase de Ander Herrera.
Con el correr de los minutos, la solidez defensiva que el Xeneize había exhibido empezó a resquebrajarse: tanto Alex Luna como Jhon Córdoba empezaron a encontrar espacios peligrosos por los costados. Agustín Marchesín se puso el traje de héroe para taparle un mano a mano al colombiano; y el cuadro azul y oro tuvo dos claras, con Bareiro y Miguel Merentiel, pero Manuel Roffo respondió bien.
El conjunto comandado por Claudio Úbeda, más allá de que tuvo ratos destacados, también supo sufrir: luego de una serie de córners, se produjo un milagro dentro del área y Leandro Paredes se encontró la pelota casi en la línea. Antes, la Bestia volvió a probar con un remate de aire, pero el balón se fue arriba del travesaño.
En el complemento, el local salió a la cancha con el cuchillo entre los dientes, como en la mejor época de la etapa del Sifón al frente del equipo. El palo le negó el grito a Merentiel y a Bareiro, quien había girado el cuello para fabricarse un cabezazo bárbaro. El que destrabó el marcador, sin embargo, fue el pibe Tomás Aranda: tomó la posta en el borde del área, enganchó con el cuerpo y remató con comba para convertir su primer tanto como profesional. Con sello de crack.
La Gloria reaccionó rápido y pudo haber empatado con Agustín Massaccessi, pero el golero ex Selección Argentina metió un guantazo en el momento justo. Igualmente, le duró poco al conjunto cordobés: el cuadro azul y oro volvió a arremeter con hasta seis hombres en ataque, y tras una acción de Aranda la bola le quedó al artillero guaraní, que sacó un latigazo en el punto penal. La conquista en primera instancia fue anulada por offside, pero tras un chequeo en el VAR se dio por válida. 2-0 y a cobrar.
Ya con la tranquilidad del resultado a favor, el Xeneize monopolizó el compromiso y se dedicó a mantener la posesión, con varios puntos altos: además de los autores de los goles, otra vez brilló Leandro Paredes y Ander Herrera mostró una versión excelsa. La preocupación surgió producto de la lesión sufrida por Marchesín, que iba a obligar a Leandro Brey a ingresar en su lugar.
Antes de la salida del ex Lanús, un error garrafal de Ayrton Costa le permitió a los cordobeses acceder al descuento cuando no lo merecían: el defensor quiso rechazar la pelota, pero increíblemente no le pudo dar de lleno y Jeremías Lázaro remató para ponerse a tiro. Al final, Matías Tissera, el hombre que lanzó el centro, estaba en posición adelantada y la conquista fue anulada.
Formación de Boca: Agustín Marchesín; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Ander Herrera, Leandro Paredes, Milton Delgado; Tomás Aranda; Adam Bareiro y Miguel Merentiel. DT: Claudio Úbeda.
Formación de Instituto: Manuel Roffo; Agustín Massaccessi, Leonel Mosevich, Federico Alarcón; Giuliano Cerato, Gustavo Abregú, Gastón Lodico, Diego Sosa; Jhon Córdoba, Matías Fonseca y Alex Luna. DT: Diego Flores.
Goles: Tomás Aranda (51') y Adam Bareiro (56').
Árbitro: Leandro Rey Hilfer.
Estadio: La Bombonera.
Transmisión: ESPN Premium.