Presentaron una demanda contra la FIFA, al que acusa de “monopolio” y de fijar valores astronómicos. ¿Cómo son los precios de las entradas para el Mundial 2026 en comparación con los eventos anteriores y qué dijo Infantino?
El Mundial 2026 aún no comenzó, pero ya genera polémica. Hinchas europeos nucleados en una ONG demandaron a la FIFA ante la Comisión Europea por los precios "exorbitantes" de las entradas para la próxima Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá. Además, denunciaron que los procedimientos de compra son "opacos y desleales".
La Organización de Aficionados Europeos (FSE, por sus siglas en inglés) argumentó que la FIFA "abusó de su posición de monopolio". La demanda estuvo acompañada por Euroconsumers, organización que representa a los consumidores del continente. "La FIFA usa su poder para imponer a los aficionados condiciones que no serían nunca aceptables en el mercado de competencia", precisó.
A mediados de diciembre pasado, la asociación de hinchas ya había exhortado a la FIFA a "iniciar una consulta" para hallar "una solución que respete la tradición, la universalidad y el alcance cultural de la Copa del Mundo", cuya próxima edición se disputará del 11 de junio al 19 de julio. Según la FIFA, se pusieron a disposición casi siete millones de boletos con algunas restricciones: cada simpatizante puede comprar un máximo de cuatro entradas por partido y un total de 40 para todo el torneo.
La FSE afirmó que los precios para la final de la próxima Copa del Mundo, que se jugará el 19 de julio en Nueva Jersey, están muy por encima de los de la edición anterior en Qatar.
En esta oportunidad, la entrada más barata no baja de los 400 dólares, mientras que las ubicaciones más costosas alcanzan los 4.000 dólares. En comparación, explicaron, los tickets más económicos para la final de la Eurocopa de 2024 costaban 95 euros (unos 100 dólares).
Los hinchas europeos denunciaron, además, que inicialmente se habían prometido entradas a partir de los 21 dólares, pero en la práctica, las más baratas que salieron a la venta costaban 60 dólares, como por ejemplo el partido entre Austria y Jordania por el Grupo J (el mismo de Argentina) en el Levi's Stadium de California. En ese sentido, precisaron que la mayoría de los tickets cuestan al menos 200 dólares para los partidos que involucran a las principales selecciones, por lo que estimaron que el costo total para asistir al Mundial —incluyendo entrada, traslado y alojamiento— no será inferior a los 5.000 euros.
Algunas entradas para la final que se ofrecen en la plataforma oficial de reventa de la FIFA se están vendiendo a precios astronómicos: un asiento de categoría tres para la final se anunciaba a 143.750 dólares, más de 41 veces su valor nominal original de 3.450 dólares. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, dijo que los precios de las entradas son consecuencia de la enorme demanda: "En particular, en Estados Unidos existe lo que se llama 'precios dinámicos', que significa que los precios suben o bajan" en función del interés de los aficionados, justificó.
La cuarta y última fase de venta de entradas se abrirá el 1 de abril, según anunció la FIFA, aunque no precisó el número de localidades que estarán disponibles. Esta fase de venta "de última hora" será a través de la página oficial del organismo. Los interesados podrán ver los partidos y categorías disponibles, seleccionar las localidades específicas, proceder con la compra y recibir la confirmación una vez que se complete el pago. Los hinchas tendrán la posibilidad de elegir los asientos concretos en el mapa de localidades o utilizar la opción “Reservar el mejor asiento”.
Los tickets se venderán "según el principio de primero en llegar, primero en ser atendido" y hasta el final de la competición, el 19 de julio, añadió en un comunicado. Se irán "poniendo entradas a la venta de forma progresiva, incluso, en ocasiones, para partidos que se disputen el mismo día", precisó la FIFA.
Durante la única fase de venta de selección aleatoria, en enero y febrero, se vendieron más de un millón de entradas, frente a más de 500 millones de solicitudes. En total, deberían venderse alrededor de siete millones de entradas, si se tienen en cuenta los aforos de los 16 estadios de la competición en Estados Unidos, Canadá y México.