{# #} {# #}
El neuquino estuvo casi dos años sin competir. Rápidamente se ganó un lugar y este sábado logró la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos.
Desbordado por las lágrimas y la emoción, José Luis Acuña se inclinó en señal de reverencia y besó el tatami del Centro de Deportes de Contactos en Santiago de Chile, donde minutos antes había definido su lucha con el colombiano David Felipe Paz Rocha, para atrapar por fin la medalla de bronce.
Esta presea fue la primera que logró en su estreno en los Juegos Panamericanos, en el año del debut en la categoría adulto en la Selección Argentina.
Es que en poco más de diez meses salió de un letargo de casi dos años en el que había dejado de competir y distribuía su tiempo trabajando como repositor en un supermercado o despuntando su otra pasión, el fútbol como delantero en el club Independiente.
Hasta que las fiestas de fin de año en 2022 lo llevaron a una profunda introspección y decidió que esa no era la mejor manera de retirarse de la alta competencia. Entonces, se comunicó con el team Crismanich –los hermanos Mauro y Sebastián (Oro en Londres 2012) y todo volvió a fluir.
Se instaló en la provincia de Corrientes para trabajar duro y, desde allí, volver a dar pelea. La convicción de que estaba intacto y con el mismo espíritu competitivo encontraron campo fértil en la Selección Argentina, dónde la adaptación a la nueva categoría adulto fue total hasta ganarse la plaza para representar al país en los Juegos Panamericanos.
“Voy por el orgullo y la gloria que es de lo que vive el deporte amateur”, le dijo a LM Neuquén poco antes de viajar y lo repitió en cada salida en que le tocó explicar sus sentimientos tras conseguir la medalla. Con su historia, logró conmover a todos.
“Si uno se pone a pensar todo esto que sucedió siento que me trae nostalgia porque jamás imaginé vivir de vuelta todo esto”, le dijo al periodista de TyC Sports para explicar su momento.
“Me había retirado hace año y medio, casi dos. Este año gracias a mi entrenador Mauro Crismanich, a su hermano Sebastián (Oro en los JJ.OO. de Londres 2012) es que volví. Ellos me abrieron las puertas de sus casas, son una gente humilde, de calidad, que me dieron esta posibilidad de traer una medalla para mi país”, celebró agradecido.
“El deporte amateur es eso, el orgullo y la gloria por pelear. Todos lo que estamos acá buscamos tratar de darle una medalla y una alegría para el país que es lo más lindo”, aseguró.
Claro que no fue sencillo el recorrido, porque en la primera pelea sufrió un traspié que lo obligó a ir al repechaje, instancia en la que no se puede fallar si se aspira a lograr una medalla.
“Habíamos visto las llaves y a mi me tocó una difícil con Bernardo (Pie, dominicano) en la primera pelea”, contó. Perdió 2-0 ante un rival que no le dejó opciones.
“Es que como uno no busca el repechaje tratamos de dar la primera sorpresa y dormirlo de entrada teniendo en cuenta que la primera pelea es difícil para todos. Pero no fue así. Y uno, cuando ocurren estas cosas tiene que tratar de cambiar la cabeza, olvidarse de lo que pasó y arrancar un torneo nuevo, de cero” explicó.
Lejos de desmoralizarse, este neuquino de 21 años y estuvo a segundos de asegurar una medalla olímpica en los Juegos de la Juventud de Buenos Aires 2018, al quedarse afuera de las semifinales en el golden round, cambió el chip y se le abrió otro camino para soñar.
“Tuve la oportunidad de pelear con Uruguay (Federico Gómez), una pelea muy tranquila que pude ganar ante un rival muy bueno y la semifinal con Colombia (David Felipe Paz Rocha) que venía de sacar al brasilero que estaba ranqueado número uno, un rival muy duro que sacamos por cabeza, de corazón, de orgullo porque es a eso a lo que vinimos, por la gloria de este equipo. Los tres sacamos medallas (Lucas Guzmán, plata y Giuliana Sendra, bronce) y es lo que representamos: unión, trabajo en equipo”.
Al final, se emocionó al hablar de la familia. “Agradezco a ellos que están día a día, a mis abuelos” y también tuvo palabras para la gente “porque nunca es tarde para lo que se quiere y lo que se ama”.