El exfutbolista brindó una emotiva entrevista donde contó cómo atravesó su etapa de depresión. Las fuertes declaraciones.
Los últimos años de Ezequiel Lavezzi quedaron marcados por una compleja etapa de depresión que marcó su vida y todavía intenta salir. En diálogo con el medio Corriere della Sera, el exjugador que brilló en Europa y se destacó en la Selección argentina contó detalles sobre el proceso.
El jugador que fue internado en Uruguay a fines de 2023 en un episodio donde terminó herido, que supuestamente se debía a un conflicto familiar, contó: “Sentí una profunda inquietud, experimenté oscuridad. Me estaba haciendo daño a mí mismo, tanto a mí como a mis seres queridos. Alternaba entre depresión y ataques de ansiedad. Nunca estaba lúcido, mi cabeza estaba llena de pensamientos negativos".
Frente a las versiones que surgieron sobre su situación, contó: “Eran cosas que no podía controlar. Yo era el único que realmente sabía por lo que estaba pasando. Había tocado fondo; ya no podía verme así. Gracias al apoyo de mi esposa y mi familia, acudí a psicólogos y otros especialistas en una clínica. Mi camino aún no ha terminado. Tengo un consejo para cualquiera que esté pasando por esto: pidan ayuda”.
“Siempre será mi mejor amigo, pero ahora estoy bien con eso”, dijo sobre su retiro en 2020 y afirmó sobre los motivos por los que tomó la decisión: “Estaba cansado, sentía que era hora de parar y quería hacerlo mientras aún estaba al máximo nivel. Fue un gesto de respeto hacia el fútbol. El fútbol me salvó”.
En el relato, habló sobre su infancia y cuál era su situación en medio de la separación de sus padres: “Mis padres estaban separados, vivía con mi mamá, que siempre estaba trabajando. Me pasaba el tiempo jugando con mis amigos en la calle. En mi barrio, la gente traficaba con drogas y portaba armas. Sin el fútbol, no sé qué habría sido de mí”.
“De los 13 a los 15 años trabajé como electricista. El fútbol me aburría, como en otras ocasiones durante mi carrera. Pero un día jugué un partido con amigos y unos agentes se fijaron en mí y me ofrecieron volver: ‘Pero tenés que empezar a vivir como un profesional’. Acepté”, dijo sobre cómo vivió el deporte en su infancia.
En su relato habló sobre la contratación del Napoli, ya con una carrera profesional consolidada: “El primero en quererme fue el Atalanta. Incluso me ofrecieron la cantidad que pedí, pero entonces apareció Napoli. Para nosotros, los argentinos, era la ciudad de Maradona. Renuncié al dinero, pero sentí que tenía que elegir ese equipo. Me sentí abrumado por el cariño y la pasión de los napolitanos. Nada lo superará, es el lugar que más amé”.
Para cerrar, soltó con emoción: “Quiero ser alguien que no olvide lo que ha vivido, que sepa apreciar la sencillez y disfrutar de su familia. Quiero vivir. Tengo la suerte de tener dos hijos, el mayor regalo de la vida”.