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El fracaso estrepitoso de Boca: esto es peor que Madrid

Desde Riquelme, pasando por Gago y hasta el último jugador. De una de las peores derrotas de Boca en su historia, no se salva nadie.

Nadie en su sano juicio se toma a la ligera perder una final contra el clásico rival. Aquello que pasó en 2018 quedará grabado a fuego por las características únicas de esa serie ya sabidas por todos los futboleros. Pero esto es otra cosa. El martes a la noche, Boca se clavó a sí mismo un puñal cuya herida tardará mucho tiempo en cicatrizar. La derrota con Alianza Lima es peor que la de Madrid.

Analizar los hechos sin contexto es imposible, porque el fútbol no es una cuenta matemática en un pizarrón. Hay condicionantes y matices que alteran el desempeño de un equipo y sus individualidades.

Cuando perdió la icónica final, Boca tuvo del otro lado a uno de los mejores conjuntos que el Millo ha mostrado en su historia, tanto por la forma de juego como por su entrenador, que se transformó en uno de los tres máximos ídolos del club. A Alianza Lima lo dirige "Pipo" Gorosito, que cuando se puso el saco de DT de River se quedó afuera de la Libertadores 2009 en fase de grupos y fue parte de las tres pésimas temporadas que terminaron en el descenso a la B Nacional.

En 2018 los rivales eran Juanfer Quintero, el mejor Nacho Fernández que se vio, un Lucas Pratto goleador, Gonzalo Montiel y Franco Armani, entre otros tantos nombres que han dejado su huella en el club de Núñez y en el fútbol sudamericano.

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Entre los dos delanteros de área de Alianza, suman 80 años y uno de ellos, Hernán Barcos, le dio una lección a sus rivales de cómo jugar a la pelota en los 180 minutos. Carlos Zambrano, uno de los tantos marcadores centrales limitados del xeneize en la gestión Riquelme, fue una de las tres máximas figuras de la serie.

Llegar a la final de un torneo como la Libertadores implica superar una serie de escollos futbolísticos y extradeportivos que significan un gran mérito. No cualquiera la juega. Por empezar, en este 2025 no habrá Libertadores ni Sudamericana posible para la entidad de la Ribera.

Que el resultado negativo derive en chicanas lógicas, propias de folklore del fútbol, no implica que Madrid se parezca en algo a la humillación a la que está sometido el hincha de Boca tras haber perdido el último martes.

El gol errado por Cavani, el cambio de arquero y la conferencia de Gago ya son memes que seguirán recorriendo las redes sociales.

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Lo peor está por venir

A partir de ahora, Riquelme, Gago y los futbolistas, que hace rato vienen demostrando que no están a la altura de la camiseta que portan, dejaron a los hinchas xeneizes mirando por televisión a River, Racing y el resto de los equipos grandes de América jugando cosas importantes. Hasta Central Córdoba de Santiago del Estero tiene un fixture más atractivo que Boca.

La conferencia de prensa del técnico, atornillado en su cargo, con ganas de seguir o, en el peor de los casos, cobrar por ser echado, es el anticipo de lo que se viene. Ahora seguirá Riquelme y su interminable diario de Irigoyen justificando que, además de traer a uno de los peores entrenadores de la historia del club, gastó 10 palos verdes en Alan Velasco.

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Boca quedó afuera de la Copa Libertadores

Del plantel quedará poco para decir, porque se van comiendo un DT detrás de otro sin mostrar nada. El martes se salvaron Milton Delgado, que es un pibe, y Zenón, que para el técnico es menos que el resto porque no lo ponía nunca.

Ya quedó claro que con la mayoría de estos futbolistas es imposible que Boca compita por cosas importantes. O al menos evite papelones, como la eliminación de local con Alianza Lima de Perú en segunda fase previa de Libertadores, que por rivales y contexto, es peor que Madrid.

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