A pesar de la victoria del Xeneize por 1 a 0 frente a Barracas Central, en Boca quedaron con mucha bronca por el gol anulado a Cavani.
En una jornada teñida de azul y oro por el aniversario 120 de Boca Juniors, el equipo de la Ribera se quedó con una ajustada victoria 1-0 frente a Barracas Central en La Bombonera, por la fecha 12 del Torneo Apertura. El festejo, sin embargo, no fue completo para todos. Edinson Cavani, uno de los nombres más resonantes del plantel, volvió a irse sin gritar gol y protagonizó un tenso cruce con el árbitro del encuentro, Fernando Echenique, luego de que le anularan un tanto de manera polémica.
El único gol del partido lo convirtió Rodrigo Battaglia a los 40 minutos del primer tiempo, luego de una buena jugada colectiva que culminó con un centro preciso de Lautaro Blanco y una definición certera del mediocampista. Sin embargo, minutos antes, Cavani había desatado el delirio xeneize con un golazo de tijera que fue rápidamente anulado por el árbitro por una supuesta infracción al arquero Marcos Ledesma.
La jugada fue revisada por el VAR, bajo la supervisión de Adrián Franklin, pero el sistema ratificó la decisión del juez principal. Según la visión del equipo arbitral, el delantero uruguayo, que se encontraba en una posición estática, giró su cuerpo para interponerse en la trayectoria del arquero, impidiéndole intervenir de forma libre en la jugada. “Correcta decisión del cuerpo arbitral”, sentenciaron desde la transmisión oficial.
No obstante, Cavani no tomó con calma la decisión. Apenas escuchó el silbato que invalidaba su tanto, se mostró visiblemente molesto y encaró al arquero rival para ironizar con una pregunta que repitió varias veces: “¿Con el codo te pego?”. Su reacción fue más allá de una simple protesta. Realizó gestos enérgicos y sarcásticos hacia el banco y hacia el árbitro, dejando en claro su disconformidad con la interpretación de la jugada.
La respuesta de Echenique no se hizo esperar. “Leé el reglamento“, le espetó el juez al uruguayo mientras imitaba el gesto de pasar páginas de un libro, en lo que fue uno de los momentos más virales del partido, captado por las cámaras de ESPN. Lejos de calmarse, Cavani continuó con las quejas, lo que tensó aún más la relación con el colegiado durante el resto del encuentro.
Como si fuera poco, el delantero de 38 años sufrió otra desilusión en el complemento. Luego de una gran jugada colectiva, Carlos Palacios lo asistió con un pase al medio que lo dejó solo frente al arco para definir. Cavani no falló, pero la bandera del asistente ya estaba en alto: el chileno estaba en posición adelantada al momento del pase previo. Esta vez, la anulación fue indiscutible.
La sequía de Cavani preocupa en el entorno xeneize. Venía de fallar un penal clave frente a Newell’s y ahora suma dos goles anulados en una misma tarde. Su malestar quedó evidenciado no solo en su diálogo con el árbitro, sino en su lenguaje corporal durante el resto del partido.