El Southampton fue hallado culpable de violar una regla que se inventó luego de una polémica que involucró a Marcelo Bielsa cuando era DT del Leeds.
Un escándalo sacudió al mundo de la EFL Championship, la segunda división del fútbol de Inglaterra, luego de confirmarse este martes la descalificación del Southampton de los playoffs por el tercer ascenso a la Premier League. Todo se dio en el marco del caso de espionaje que causó conmoción en el ascenso inglés. De esta manera, uno de los clubes históricos del país no podrá ascender a la máxima categoría del fútbol británico en esta temporada.
Una comisión independiente de la English Football League (EFL) determinó la eliminación del Soton tras constatar que el club admitió violaciones del reglamento al grabar sin permiso un entrenamiento del Middlesbrough antes de disputar el partido revancha de las semifinales por el tercer y último ascenso de esta temporada a la Premier League.
Como consecuencia de la revisión de la comisión e impulsado por el reclamo formal presentado por el Boro, el Southampton perdió su lugar en la final, programada para el sábado 23 de mayo en el estadio de Wembley ante el Hull City, y además recibió una penalización de cuatro puntos, que se aplicará en la próxima temporada. El Middlesbrough ocupará su lugar en el encuentro decisivo.
“Una Comisión Disciplinaria Independiente ha expulsado hoy al Southampton de los Play-Offs de la Sky Bet Championship después de que el Club admitiera múltiples infracciones de los Reglamentos de la EFL relacionadas con la filmación no autorizada de los entrenamientos de otros Clubes”, inició el comunicado de la organización. Luego, concluyó: “Además, el Club ha recibido una deducción de cuatro puntos que se aplicará a la tabla de la Championship 2026/27. El efecto de la orden de hoy es que el Middlesbrough es reintegrado a los Play-Offs de 2026 y procederá a la Final de los Play-Offs contra el Hull City. La final sigue programada para el sábado 23 de mayo, con la hora de inicio por confirmar”.
Toda esta historia comenzó con una investigación por espionaje que sacudió el tramo decisivo del ascenso a la Premier League: el Middlesbrough denunció que un analista del Southampton fue sorprendido grabando en secreto un entrenamiento apenas dos días antes del partido de ida de las semifinales del playoff, programado para el 9 de mayo. La acusación formal, presentada ante la English Football League (EFL), derivó en una sanción inédita que incluyó la expulsión del club portuario del playoff, conforme a la norma introducida tras el “Bielsagate” en 2019.
El caso cobró gravedad porque la normativa prohíbe explícitamente cualquier tipo de observación al entrenamiento rival en las 72 horas previas a un enfrentamiento directo. El incidente se produjo en el centro de entrenamiento Rockliffe Park. Según la agencia EFE, empleados del Middlesbrough detectaron una “actividad sospechosa” en una zona de arbustos que tiene vista directa a los ejercicios del equipo dirigido por Kim Hellberg.
El hombre, que luego fue identificado como analista del primer equipo rival, borró imágenes y vídeos de su teléfono móvil tras ser sorprendido y se negó a identificarse. Abandonó el predio, se cambió de ropa en el cercano Hotel Rockliffe Hall, propiedad del presidente Steve Gibson, y dejó las instalaciones con otra apariencia. El club damnificado afirmó disponer de grabaciones de seguridad con la secuencia completa.
La infracción se enmarca en la regla emanada tras el caso de espionaje conocido como “Bielsagate”. En enero de 2019, el entonces entrenador del Leeds United, Marcelo Bielsa, admitió públicamente haber enviado un asistente a espiar una sesión del Derby County durante la semana previa a un partido clave. En esa ocasión, la EFL multó al Leeds con 200.000 libras esterlinas (USD 272.000) al considerar que violó el principio de buena fe. Bielsa asumió personalmente el costo de la sanción: “Es una sanción contra el club, no contra mí, pero soy responsable de ella. Por eso, la he pagado de mi bolsillo”, declaró entonces el técnico argentino.