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El equipo argentino revirtió un mal comienzo y construyó una de los triunfos más importantes de la historia del deporte nacional. En semis irán con el ganador de Nueva Zelanda-Irlanda.
Los Pumas y otra página de gloria para el deporte argentino. En cuartos de final del Mundial de rugby dieron el batacazo y le ganaron a Gales por 29 a 17 en Marsella, Francia. Tras un comienzo complicado, el equipo albiceleste levantó su rendimiento y con Emiliano Boffeli como figura y goleador dieron vuelta el desarrollo del partido y el resultado.
En semifinales, el equipo de Michael Cheika será rival de Nueva Zelanda o Irlanda, que se enfrentarán esta tarde, desde las 16.
Argentina tuvo su chance en el comienzo de la mano de Boffelli, que falló en su primer intento a los palos. Fue un partido trabado, donde a la selección nacional no pudo aprovechar los errores rivales en el inicio. El conjunto británico se puso en ventaja de la mano de Dan Biggar, uno de sus jugadores más destacados, cuando iban 14' de juego.
Sobre los 20', Los Pumas cometieron su primer penal y Biggar facturó para poner 10-0 arriba a los vestidos de rojo. El panorama pintaba muy complicado.
El dominio territorial de los galeses fue claro. Argentina se dedicó a aguantar en defensa para que no le conviertan más puntos. La diferencia de jerarquía fue considerable hasta los últimos minutos de la etapa inicial y la virtud del equipo de Michael Cheika fue impedir que el rival estire la ventaja en su mejor momento.
Los Pumas mejoraron en el tramo final del primer tiempo y llegaron a posición ofensiva, generando un penal a favor convertido por Boffelli, que empezó a ser fundamental.
Antes de irse a los vestuarios, Santiago Carreras pudo sacarse un par de rivales de encima y generar ataques peligrosos. En uno de ellos, el partido se picó con agresiones mutuas y la decisión de los árbitros, tras revisar las acciones en el videoref, fue darle un penal cerca de los palos a Argentina. Boffelli no falló y el primer tiempo terminó 10 a 6 para Gales.
En el arranque del complemento, Los Pumas mostraron su mejor cara. Salieron con todo en busca del try y así forzaron otra infracción que derivó en la tercera conversión de Boffelli a los palos. El trámite fue favorable al conjunto sudamericano, porque en otra falta en la mitad de la cancha, el pateador de Los Pumas le sacó jugo a su remate y puso al frente al equipo nacional por primera vez en el partido.
Pero la ventaja no duró mucho, porque como en el primer tiempo, la defensa argentina volvió a dar ventajas cerca del ingoal propio. Tomos Williams amagó y engañó a todos. Con mucha se filtró con llamativa facilidad y apoyó la guinda debajo de los palos a los 16' del segundo tiempo.
Argentina volvió a mostrar carácter para seguir en partido. En el último cuarto de hora, Los Pumas edificaron una larga fase ofensiva, donde el juego fue de un lado a otro, con varias infracciones de los galeses, en sus intentos desesperados de defender su ingoal. Después de varios intentos, el equipo nacional logró su primer try del partido con el pilar marplatense Joel Antonio Sclavi tirándose de cabeza para igualar las acciones.
Después, Boffelli aprovechó la conversión y Los Pumas pasaron al frente por dos de diferencia a falta de 12'.
Gales buscó dar vuelta las cosas otra vez con toda su jerarquía. Faltaban 7 minutos cuando una gran acción colectiva por izquierda terminó con Dier encarando el ingoal rival sobre la línea de cal. Fue entonces que apareció el tackle de Matías Moroni, que en el aire derribó al galés, le sacó la guinda y le dio la posesión a argentina. Un jugada para la historia de Los Pumas y del rugby en general.
Estando dos puntos arriba, la defensa argentina fue tan inteligente como conmovedora. Gales ya no encontró los caminos para anotar con las manos o con los pies. Y cuando el equipo británico quiso armar una jugada colectiva por el centro del campo, apareció Nicolás Sánchez con su viveza para cortar un pase e irse solo rumbo a la victoria. El apertura demostró porqué es uno de los mejores en su puesto en el mundo y empezó a sentenciar la victoria argentina. Boffelli marcó otra vez la conversión y Marsella se vistió de celeste y blanco.
Sánchez se dio el lujo de cerrar el partido. Después de otra enorme gestión defensiva de los argentinos, el árbitro cobró penal y la última imagen del encuentro fue la de Nicolás anotando el 29 a 17 final.