El argentino se vio beneficiado por el abandono de Max Verstappen y llegó al puesto 12, pero entró a boxes y perdió algo de terreno.
Kimi Antonelli tuvo un inicio impecable y domina con autoridad el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. El joven piloto de Mercedes sacó más de tres segundos de ventaja sobre Lewis Hamilton en apenas cuatro vueltas, mientras Ferrari completa los primeros puestos de una carrera que comenzó con varias incidencias.
La principal sorpresa se produjo en la largada, cuando Max Verstappen sufrió un problema con su Red Bull y quedó fuera de competencia prácticamente desde el arranque. Además, Gabriel Bortoleto y Oliver Bearman ingresaron tempranamente a boxes para cambiar neumáticos, en una estrategia que apunta a completar el resto de la prueba sin nuevas detenciones.
Por su parte, Franco Colapinto mantiene una carrera prolija y se ubica en el 13° puesto tras haber partido desde la 14ª posición con su Alpine. El argentino ganó un lugar gracias a los inconvenientes del neerlandés y busca avanzar en un circuito donde los sobrepasos son especialmente difíciles, con el objetivo de acercarse a la zona de puntos.
La estrategia de Alpine empezó a rendir frutos para el argentino en las primeras vueltas del Gran Premio de Mónaco. El argentino se mantuvo muy cerca de Nico Hulkenberg, presionándolo constantemente a menos de un segundo de distancia, mientras detrás suyo aparecía el Racing Bulls de Arvid Lindblad. La pelea por los puestos intermedios se volvió cada vez más intensa.
La carrera también dejó una sanción importante para Sergio “Checo” Pérez. Dirección de Carrera le aplicó un drive through por haberse ubicado incorrectamente en el cajón de salida antes de la largada. El castigo complicó seriamente la prueba del mexicano de Cadillac, que marchaba en el 16° lugar cuando recibió la penalización.
En la vuelta 13 llegó una novedad clave: Hulkenberg ingresó a boxes y perdió varias posiciones, permitiendo que el oriundo de Pilar escalara al 12° puesto. Además, el lento ritmo de los Aston Martin abrió una amplia ventana entre los grupos del fondo, una situación que podría favorecer nuevas estrategias y darle al ex Williams oportunidades para seguir avanzando en un circuito donde cada posición vale oro.
El joven italiano siguió controlando Montecarlo con autoridad al frente del pelotón. El piloto de Mercedes conservaba una ventaja cercana a los seis segundos sobre Lewis Hamilton, mientras Charles Leclerc se mantenía tercero a una distancia similar. En la zona media, la carrera comenzó a presentar mayores diferencias entre los competidores.
Uno de los focos de atención estuvo en Isack Hadjar, quien reportó reiterados problemas mecánicos por radio. El francés de Red Bull recibió la respuesta de su equipo de que el inconveniente no tenía solución y debía continuar en pista. La situación provocó la desesperación de George Russell, que intentó superarlo en sectores poco habituales y llegó a quedar muy cerca de un toque.
Mientras tanto, Pierre Gasly sostuvo una sólida defensa de la séptima posición frente a los constantes ataques de Lando Norris. Más atrás, Colapinto mantuvo un ritmo consistente con su monoplaza y logró acercarse a menos de dos segundos de Carlos Sainz. Además, la carrera registró el abandono de Valtteri Bottas por problemas de temperatura en su Cadillac y la parada en boxes de Hamilton, aprovechando una ventana estratégica generada por los inconvenientes de Hadjar. Oliver Bearman también se bajó en la vuelta 32.
Antonelli mantuvo el control del Gran Premio de Mónaco y dio otro paso firme hacia la victoria. Tras detenerse en boxes en la vuelta 38, el piloto de Mercedes conservó una amplia diferencia de 17 segundos sobre sus perseguidores. Detrás suyo se ubicaban los Ferrari, sin cambios en los primeros puestos.
En Alpine, Gasly sostuvo una destacada actuación al defender el quinto lugar frente a los constantes ataques de Lando Norris. Más atrás, Russell completó su parada en boxes, pero recibió una penalización de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en el pit lane, una sanción que comprometió sus posibilidades de avanzar en la clasificación.
Por su parte, Colapinto ingresó a boxes en la vuelta 37 para realizar su cambio de neumáticos y regresó a pista en el 15° puesto tras una detención de 3,6 segundos. Luego mostró un ritmo competitivo y comenzó a acercarse al grupo encabezado por Carlos Sainz. Sin embargo, los comisarios lo investigaron por exceso de velocidad en el ingreso a boxes y finalmente le aplicaron una penalización de cinco segundos, complicando su estrategia de cara al tramo final de la carrera.
Sin embargo, en torno al giro 46 se produjo una de las grandes bombas de la contienda: por un inconveniente mecánico, Norris se quedó parado en medio de la pista, volvió a arrancar y el equipo McLaren lo instó a retornar a boxes para finalizar su participación. Así, el elenco papaya sufrió un nuevo revés.
Kimi continuó administrando la carrera con absoluta comodidad y amplió su ventaja a más de 22 segundos sobre el siete veces campeón de la F1, encaminándose hacia una victoria contundente en Mónaco. Detrás, Leclerc conservó el tercer lugar, mientras la pelea en la zona media seguía marcada por las distintas estrategias de paradas en boxes.
La carrera también estuvo atravesada por varias sanciones. Gasly recibió una penalización de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en boxes, al igual que Franco anteriormente. Además, los comisarios sancionaron por la misma infracción a Hamilton, George Russell, Oscar Piastri y Lance Stroll, alterando el panorama de varios pilotos en la clasificación.
En el pelotón intermedio, Williams mantuvo su estrategia para favorecer a Carlos Sainz. Alex Albon encabezó un largo tren de autos con el objetivo de permitir que el español ganara margen antes de su ingreso a boxes. Sin embargo, Arvid Lindblad logró superar al tailandés tras un error en la chicana, mientras Nico Hulkenberg, Esteban Ocon y el argentino permanecían al acecho. Cuando el español finalmente pasó por boxes, regresó por delante de Albon, aunque el equipo tenía previsto devolver posteriormente las posiciones.
La carrera entró en una etapa decisiva cuando Stroll protagonizó un accidente en la última curva del circuito, lo que obligó al ingreso del auto de seguridad. La neutralización modificó por completo el desarrollo de la prueba y abrió una ventana para que gran parte de los pilotos aprovechara a realizar su última detención en boxes.
En medio de esa situación, Antonelli seguía liderando cómodamente, mientras Isack Hadjar y George Russell completaban los cinco primeros lugares. Colapinto se mantenía en el 14° puesto a la espera de una oportunidad en el tramo final de la competencia.
La definición del Gran Premio volvió a verse alterada tras la reanudación de la carrera. Apenas se relanzó la competencia, Leclerc perdió el control de su Ferrari y se estrelló en el mismo sector donde previamente había chocado Stroll, provocando una nueva salida del auto de seguridad. Mientras tanto, los equipos aprovecharon la neutralización para realizar paradas masivas en boxes, en una instancia en la que Gasly quedó nuevamente bajo investigación por exceder el límite de velocidad en el pit lane. Al rato, sacaron la bandera roja y todos debieron entrar al pit lane.