Con Leonardo Ponzio como DT, el Millonario encontró una buena versión y acumuló su segunda victoria consecutiva en el certamen.
River volvió a sonreír en el Monumental. El equipo de Leonardo Ponzio se impuso 3-1 ante Independiente Rivadavia, sumó su segunda victoria consecutiva y mostró una versión más ambiciosa que en los últimos partidos. Con la pelota como principal argumento, el Millonario golpeó en los momentos justos y, pese a sufrir en algunos pasajes, terminó quedándose con un triunfo que alimenta la ilusión.
Un River más ambicioso que con el Chacho Coudet buscó ganar confianza teniendo la pelota, y por momentos lo logró, aunque sin la profundidad necesaria para llegar con peligro. Sebastián Driussi tuvo un cabezazo que se fue afuera y Nicolás Otamendi probó por la misma vía sin suerte. Independiente Rivadavia, por su parte, encontró alguna contra interesante y un tiro libre de Álex Arce que rebotó en la barrera.
El Millonario no podía traducir la posesión en ocasiones, hasta que Ángel Correa apareció para romper con la monotonía: se metió dentro del área con una arremetida y sufrió un pisotón de Leonard Costa que fue sancionada por el árbitro. Desde los doce pasos, Gonzalo Montiel definió al medio con precisión y estampó el 1-0.
Tras el tanto, los de Ponzio siguieron atacando y pudieron haber ampliado distancias, pero un tiro de Thiago Almada fue interceptado por Alejo Osella en la línea del arco. Mientras tanto, todo el plantel local pidió la tarjeta roja para José Florentín por una tremenda patada sobre Lucas Martínez Quarta que Nicolás Ramírez solo sancionó como infracción: el VAR tampoco lo llamó para levantar la cartulina.
El complemento inició con un susto para el local, que necesitó de Beltrán para mantener su arco en cero: el golero le ganó el mano a mano a Fabrizio Sartori, que disparó al medio. Sin embargo, River se despertó rápido. Tras una linda jugada a puro potrero entre Correa y Almada, el ex Atlanta United obligó a Bolcato a estirarse y Tomás Galván apareció en el rebote para sellar el 2-0.
Esa simpleza que los de Núñez habían mostrado a la hora de trasladar y tocar se perdió apenas la Lepra recuperó el balón. Con algunas modificaciones, los mendocinos refrescaron sus ataques y el arquero millonario tuvo que interceder para evitar el tanto de Álex Arce. En su segunda oportunidad, el delantero paraguayo no perdonó: cabezazo y adentro. Encima, en la siguiente acción, Sequeira reventó el travesaño.
El anfitrión estaba para el cachetazo y también tuvo la suya Fernández, que no llegó cómodo a quedar de frente con el arquero. Pero la jerarquía individual lo pudo todo: entró Lucas Beltrán y quedó involucrado en una gran jugada con pared incluida con Almada. Galván, que surgía por detrás, arqueó el cuerpo en la medialuna y sacó un sablazo que se colgó del ángulo. Delirio total en el Monumental.
Con el triunfo, trabajado pero contundente, el local alcanzó el séptimo lugar en la tabla anual y se sostiene en puestos de clasificación a la Copa Sudamericana. Además, acumula 10 unidades en su grupo, con los mismos puntos que Atlético Tucumán -el último que accede a los playoff del Torneo Clausura-, aunque con menor diferencia de gol. Por el momento, cosechó su segunda victoria consecutiva y, de la mano de uno de sus ídolos, experimenta una levantada que ilusiona.
Formación de River: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi, Marcos Acuña; Fausto Vera, Tobías Andrada, Tomás Galván; Thiago Almada; Ángel Correa y Sebastián Driussi. DT: Leonardo Ponzio.
Formación de Independiente Rivadavia: Nicolás Bolcato; Alejo Osella, Iván Villalba, Leonard Costa, Juan Elordi; Gonzalo Ríos, Tomás Bottari, José Florentín; Matías Fernández; Fabrizio Sartori y Álex Arce. DT: Alfredo Berti.
Goles: Gonzalo Montiel (30'), Tomás Galván (54' y 80'); y Álex Arce (68').
Estadio: Monumental.
Árbitro: Nicolás Ramírez.
Transmisión: TNT Sports.