El piloto mendocino volvió a ser el mejor del fin de semana, en la segunda fecha del campeonato del Turismo Carretera.
Luego de haber ganado todo en El Calafate y tras ser sancionado en esa primera fecha por no superar la verificación técnica, Julián Santero se sacó la espina y volvió a demostrar que hoy es un piloto top en el automovilismo argentino. Con su flamante BMW, completó lo que formalmente es su primera victoria con la nueva marca en el Turismo Carretera.
El mendocino había dominado la clasificación del sábado y su serie en la mañana del domingo. Pese a los cuatro relanzamientos que hubo en la accidentada final, Santero nunca perdió su lugar de privilegio para encaminarse a la victoria.
El campeón de la edición 2024 del TC había elegido no hablar con la prensa en la previa, luego de verse envuelto en diferentes polémicas sobre las diferencias que existen entre el automovilismo de décadas pasadas y el actual, sumado a lo ocurrido en El Calafate, donde ganó pero fue descalificado.
En silencio, Santero se subió al auto e hizo lo que mejor hace: manejar.
Después de ganar la carrera, se despachó con algunas declaraciones propias del desahogo: "Mucha felicidad, muy contento por el equipo más que nada. Por los chicos que trabajan en el auto. Nos fuimos golpeados de El Calafate después de la resolución técnica. Fuimos bien excluidos por un error nuestro. Una revancha que tiene un gran sabor dulce, creo que se lo merecen todos los chicos, que se habían quedado muy amargados y esta victoria es para ellos".
Después, al subirse al podio antes de recibir el premio mayor, agregó ante la cámara de la transmisión: "Gracias a los que están apoyando siempre. A mi me pueden querer u odiar, no me importa, pero no pueden odiar a tipos que laburan noche y día como mis mecánicos que se merecen esta victoria. El automovilismo muchas veces es justo".
Para Santero no fue un triunfo más, porque llevaba 20 carreras sin victorias. No había ganado en toda la temporada pasada y su último éxito había sido en San Luis, en 2024.
La gran cantidad de autos que tiene esta temporada del TC es un tema esencial para entender el tipo de carreras que se están dando, con muchos abandonos y neutralizaciones.
En ese contexto, Mauricio Lambiris realizó una buena maniobra con su Ford Mustang para superar a Elio Craparo (Mustang) a falta de seis vueltas para el cierre y así quedarse con el segundo lugar.
Los tres integrantes del podio se mostraron conformes con lo realizado, teniendo en cuenta las dificultades que planteó el circuito, la cantidad de abandonos y lo que fue pasando en la final.
Cuarto terminó Luis José Di Palma y quinto fue Facundo Chapur, con el Torino, después de haber largado 15. Nicolás Moscardini, que había heredado la victoria en El Calafate, esta vez finalizó en el puesto 30.
Entre los tantos que no pudieron terminar la carrera, el campeón defensor, Agustín Canapino (Chevrolet Camaro), rompió el canalizador y dejó el auto en la banquina antes de llegar a los boxes. Fue un fin de semana para el olvido del "Titán", que en la serie también había quedado último por un problema en el neumático derecho trasero y por eso largó cerrando el pelotón en la final.