El Millonario recibe este fin de semana a Independiente Rivadavia y la duda está en si la Lepra mendocina pondrá en cancha al delantero o no.
Por la octava fecha del Torneo Clausura 2026 de la Liga Profesional, este domingo se enfrentarán River Plate e Independiente de Mendoza. Y, atentos a la ley del ex que ya sufrieron contra jugadores como Manuel Lanzini y Hernán López Muñoz, la presencia de Maximiliano Salas en la Lepra mendocina no es un detalle más para el Millonario. Aunque en la previa del partido el principal interrogante pasa primero por saber si pisará este domingo el Monumental o si finalmente observa el encuentro desde afuera.
Siendo uno de los jugadores marginados de River y ante la falta de ofertas onerosas, desde Núñez cambiaron la postura inicial de permitirle su salida a través de una venta, con la intención de recuperar al menos una parte de los 8 millones de euros invertidos para abonar la cláusula de rescisión con Racing. Ante esa situación, aceptaron el préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra de u$s 4 millones brutos por el 50% de su pase que ofreció la Lepra, que se hace cargo de su salario. Lo particular es que, en ese contrato, desde las oficinas del Monumental agregaron una cláusula bastante particular que podría aplicarse este domingo.
La cuestión radica en que si el delantero correntino juega, Independiente Rivadavia estará obligado a pagarle u$s 500 mil a River, tal como lo estipula lo firmado hace casi un mes. Puede ir al banco y no entrar, pero si al menos suma un segundo en la cancha, el monto deberá depositarse 24 horas después de la finalización del partido en las cuentas del club de Núñez.
Maxi Salas se convirtió en pieza importante desde que pisó Mendoza y la decisión futbolística de contarlo para este encuentro se topará también con la dirigencial: ¿estarán dispuestos a pagar medio millón de dólares para contar con el acompañante del goleador Alex Arce en una parada brava en el Monumental? La definición muy probablemente se sepa en los próximos días.
Lo concreto es que en casos como estos prevalece el derecho al trabajo del jugador y la reglamentación no permite acordar una prohibición en el contrato. De hecho, como explicó Marcelo Bee Sellares, especialista en derecho deportivo, el CCT 557/09 (convenio colectivo de trabajo) "establece que es nula la disposición que impida a un futbolista cedido a préstamo jugar contra el club de origen". Con ese obstáculo legal, suelen incluirse cláusulas a pagar, que son como un gris a favor de los clubes que ceden.
“No está bueno estar encerrado en un container. Ante todo, somos personas y seres humanos. Te enoja, pero si llegás todos los días enojado a Cantilo y al container, te querés pegar un tiro. Se nos trató muy mal. No merecíamos terminar así los apartados", había dicho Maxi Salas semanas atrás horas antes de su salida de Núñez, disgustado por lo que le tocó atravesar tras 37 partidos y siete goles con la camiseta del Millonario.