El joven británico de 23 años está viviendo una de las mejores semanas de su vida en el césped londinense.
Arthur Fery es la gran revelación de esta edición 2026 de Wimbledon. El joven británico de 23 años ingresó al cuadro principal del tercer Grand Slam de la temporada a través de un wild card y, ubicado fuera del Top 100, contra todos los pronósticos se metió en las semifinales del certamen.
Fery nació el 12 de julio de 2002, apenas cinco días después de la final de Wimbledon que Lleyton Hewitt le ganó a David Nalbandian en La Catedral. Pero el "Rey Arturo" como ya lo apodan algunos, llegó al mundo fuera de las islas británicas. Su lugar de nacimiento fue la ciudad de Sèvres, en Francia. Su madre, la ex tenista Olivia Gravereaux (fue N°225 en 1991 y representó a Hong Kong en la Copa Davis), dio a luz en su país natal pero en su infancia se mudó hacia el barrio de Wimbledon, en Londres.
Su padre, Loic Fery, también es francés, y, además, es multimillonario. Con 52 años, es gestor de fondos de inversión y presidente del club Lorient de la Ligue 1 de Francia. A lo largo de su vida, trabajó como operador financiero en Hong Kong y regresó a Europa en 2001. Pese a tener estos orígenes multiculturales, Arthur se siente bien británico: "Llevo mucho tiempo viviendo en el Reino Unido. Pasé mucho tiempo acá. Entreno en el Centro Nacional de Tenis. La federación me ayudó muchísimo. Ahora me siento completamente británico. Quizás hace diez años, si me hubieras hecho la misma pregunta, mi respuesta habría sido diferente. Ahora me siento muy británico de corazón".
Al transcurrir su infancia en el barrio de Wimbledon, Fery tiene un amor especial por el torneo. Tal es así que cuando tenía apenas 7 años, fue uno de los espectadores que presenció el histórico encuentro entre Nicolas Mahut y John Isner, el partido más largo en la historia del tenis. Y su educación tampoco fue poca cosa, ya que asistió al prestigioso King's College School, la escuela privada fundada por el Rey Jorge IV en 1829 en ese suburbio.
Su amor por el tenis empezó gracias a su madre Olivia Gravereaux, socia del All England Club y lugar de peloteo habitual entre ellos. Siendo un juvenil, se destacó muy rápido en la estructura (primero representando a Francia, luego a Gran Bretaña) y llegó a ser N°12 junior en 2020, además de hacer semifinales en Wimbledon y el Australian Open en dobles. Pero, pese al buen prospecto, la transición al profesionalismo no fue fácil.
Durante tres años representó a la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, gracias a una beca para un programa de grado en Ciencia, Tecnología y Sociedad. Allí tuvo como entrenadores a los legendarios hermanos Bob y Mike Bryan, considerada una de las mejores parejas de dobles de toda la historia. Su estadía en ese establecimiento fue hasta 2023, cuando se largó oficialmente como profesional.
Su primera victoria en el circuito Challenger fue en Nottingham 2023, contra el estadounidense Steve Johnson. En ese momento, Fery se ubicaba en el puesto N°409 del ranking ATP. Apenas un mes después, Wimbledon le otorgó un wild card y disputó, por primera vez en su carrera, un torneo de Grand Slam. Esta decisión de la organización se repetiría en las temporadas 2024, 2025 y 2026, donde todo su esfuerzo daría frutos.
Su primer (y único) título ocurrió en el 2025, en la ciudad de Barranquilla. Allí ganó consecutivamente los cuatro encuentros que lo llevaron a la final pero posteriormente su rival, Bernard Tomic, no se presentó al partido decisivo. A nivel ATP, solo cuenta con tres victorias y unos cuartos de final en Queen's.
Para sorpresa de todos, ahora Fery está en el ojo público por sus impresionantes dos semanas en Wimbledon. Salga como salga en las semifinales frente a Alexander Zverev, se irá de Londres como uno de los mejores wild cards en la historia de los torneos de Grand Slam. Está a tan solo dos victorias de ser el segundo tenista en ser invitado a un torneo major y ser campeón. El primero fue Goran Ivanisevic, curiosamente, también en el All England Club. Sin dudas, su historia recuerda aquella famosa película romántica protagonizada por Paul Bettany y Kirsten Dunst que lleva por nombre el mismo del torneo que se juega en el césped londinense.