{# #} {# #}
La superioridad argentina frente a Brasil fue tal, que incluso varios referentes del seleccionado carioca se rindieran ante el conjunto de Scaloni.
El Estadio Monumental vivió una noche inolvidable. En el marco de la 14° fecha de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026, la Selección Argentina aplastó a Brasil por 4-1, firmando una de las goleadas más resonantes de la era Scaloni. El resultado no solo dejó a la Albiceleste matemáticamente clasificada al certamen en Norteamérica, sino que además generó un abanico de reacciones que van desde la euforia en Buenos Aires hasta la autocrítica y vergüenza en Río de Janeiro.
Uno de los primeros en alzar la voz del lado brasileño fue Denílson de Oliveira, exfutbolista y campeón del mundo con la verdeamarela en 2002. Sin rodeos, expresó su decepción por el rendimiento del equipo de Dorival Júnior: “Me siento avergonzado. Desde el minuto 3 los hinchas ya estaban gritando: ‘Ole’. Brasil estuvo mucho tiempo sin tocar la pelota. No recuerdo un partido de la Selección Brasileña tan malo técnica y tácticamente”, lamentó en declaraciones que se viralizaron tras el encuentro.
La contundencia del resultado no dejó margen a las excusas. Argentina fue amplia dominadora durante los 90 minutos, con una actuación colectiva impecable pese a las importantes bajas con las que llegó al partido. A la ausencia ya confirmada de Lionel Messi por una molestia muscular se sumaron las de Lautaro Martínez, Paulo Dybala, Lisandro Martínez, Alejandro Garnacho y Nicolás González, este último suspendido por una tarjeta roja frente a Uruguay. Sin embargo, el equipo se las arregló para jugar uno de sus mejores partidos del ciclo.
En este contexto, el propio Messi no quiso quedarse afuera de la celebración. Desde su casa en Miami, donde continúa con su recuperación, compartió una historia en Instagram en la que se lo ve acostado, a oscuras, siguiendo el partido desde la televisión. Sobre el cierre del encuentro, con el marcador sellado en 4-1, el capitán argentino publicó el video acompañado por un emoji de cinco manos aplaudiendo. Una forma simple pero potente de sumarse al festejo colectivo.
El impacto del resultado también se reflejó en el ambiente del estadio. La hinchada argentina no paró de alentar, y como destacó el propio Denílson, “Quiero felicitar al hincha argentino por la fiesta que hizo en El Monumental”. La noche fue una celebración desde temprano, con cánticos, fuegos artificiales y una ovación permanente para cada jugador.
La victoria, además, sirvió para consolidar un gran momento del seleccionado, que venía de imponerse en Montevideo ante Uruguay por 1-0 en otro clásico clave. Con 31 puntos en la tabla, Argentina se aseguró el pasaje al Mundial sin necesidad de jugar el partido, gracias a los resultados previos de la jornada, pero lo selló con autoridad frente a su rival histórico, en una actuación que ya está en los libros.